Por un compromiso diario con nuestro legado sobre el medio ambiente; por Jesús Alijarde (Ibersyd)
Por Jesús Alijarde, socio fundador y CEO de Ibersyd (Íber Sostenibilidad y Desarrollo, S.L).
La celebración de fechas concretas en el calendario como “día mundial de..” nos recuerda los valores o necesidades por las que estos días se constituyeron. Especialmente relevante es el día mundial del medio ambiente. Establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidades en 1972 cada año nos recuerda que la especie humana necesita de un medio ambiente sano y saludable para poder existir y que somos los propios humanos los que llevamos siglos alterándolo hasta los niveles no compatibles con la especie humana de las últimas décadas
Son muchos los datos que nos indican que estamos maltratando nuestro medio ambiente bajo la falsa creencia que esa es la única forma de generar crecimiento económico y social. Pero ya hace varias décadas que la tecnología ha permitido que el crecimiento económico y el progreso social puedan estar completamente desacopladas de mayores emisiones de gases de efecto invernadero, mayores cantidades de residuos, mayor deforestación o contaminación de suelos y aguas.
Y aunque cada vez hay más conciencia global sobre la imperiosa necesidad que tenemos de proteger y preservar el medio ambiente siguen existiendo voces y creencias que niegan nuestros impactos sobre el plantea, la vida, los ecosistemas y los efectos que estos impactos tendrán sobre nuestra vida en la tierra.
Las personas tendemos a entender mejor aquellas cuestiones que tienen un impacto directo en nuestro día a día, y nos cuesta ver los impactos que se generan por acumulación de pequeñas actuaciones, que de forma individual y aislada no generan cambios, sin embargo, acumuladas y a largo plazo pueden generar efectos devastadores.
Por ello para proteger y preservar el medio ambiente creo que la mejor idea que nos ayuda a entender el impacto presente de nuestras acciones individuales en un futuro colectivo en el pensamiento catedralicio.
"Tenemos que entender la protección del medio ambiente como la construcción de la catedral más grande del plantea", Jesús Alijarde
Esta forma de pensar tiene su fundamento en el proceso a través del cual se construyeron prácticamente todas las catedrales del planeta. La persona que tenía la idea de levantar una catedral, el que la diseñaba, los que la pagaban, construían y los que finalmente disfrutaban normalmente se extendían a través de tres o mas generaciones. Cada una de estas partes era consciente que estaba trabajando por un edificio que disfrutarían las generaciones siguientes y que su contribución en la tarea era una expresión del legado que dejaba en su vida.
Es decir, personas que nada tenían que ver unas con otras, con diferencias en las series históricas de más de 100 años en prácticamente todos los casos unían sus esfuerzos, su conocimiento, financiación y trabajo por un bien que no disfrutarían ellos. Todas estas personas estaban alineadas por las ideas de legado y trascendencia.
Tenemos que entender la protección del medio ambiente como la construcción de la catedral más grande del planeta y que, además, nunca se concluirá porque todas las generaciones presentes y futuras deberán hacer sus mejores esfuerzos por conservarla, mejorarla y seguir edificando la casa común de toda la humanidad.
En el pasado gobiernos, empresas y ciudadanos ya han logrado grandes cambios al entender el grave ataque a nuestro medio ambiente, siendo el mayor y mejor ejemplo de éxito de la sociedad con una causa ambiental común la llamada a la acción global para la mitigación del agujero en la capa de ozono. Tanto es así que una IA cualquiera a la que consultar la reacción humana sobre este particular lo describe como “una mezcla de alarma inicial, escepticismo empresarial, movilización científica y, finalmente, una acción global sin precedentes y sorprendentemente efectiva”.
Por ello, este 5 de junio, día del medio ambiente, es el mejor día que tenemos para empezar a impulsar nuestros pequeños cambios o progresos individuales, cambiar nuestros pensamientos, creencias y acciones diarias en favor de la construcción de un mejor medio ambiente. Solo con el compromiso de cada uno de nosotros contribuiremos a crear un legado ambiental digno de toda la humanidad.
* Este artículo forma parte de un completo Especial de Medio Ambiente, publicado con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente 2025. Ver el especial completo.