Mesa de debate | Gestores de residuos al servicio de la economía circular

Representantes de FCC Medio Ambiente y Urbaser se sientan en la mesa de HOY ARAGÓN con motivo del Día Mundial del Reciclaje.
Joaquín Jiménez, director de FCC en Aragón (izquierda) y Plácido Aurensanz, responsable del CIAM de Urbaser, en la redacción de HOY ARAGÓN. / S. A.
Joaquín Jiménez, director de FCC en Aragón (izquierda) y Plácido Aurensanz, responsable del CIAM de Urbaser, en la redacción de HOY ARAGÓN. / S. A.

Este viernes, 17 de mayo, se celebra el Día Mundial del Reciclaje. Aprovechando esta fecha señalada, HOY ARAGÓN organiza una mesa de debate en la que han participado representantes de FCC Medio Ambiente y de Urbaser. Los dos son gestores de residuos que ponen sus recursos y su labor al servicio de la economía circular.

Cuestiones como la concienciación y educación en las nuevas generaciones o el papel crucial que juega la inversión en innovación han salido a relucir en este debate. En esta ocasión, se ha contado con la presencia de Joaquín Jiménez, director de FCC en Aragón; y de Plácido Aurensanz, responsable del CIAM (Centro de Innovación Tecnológica de Residuos “Alfonso Maíllo”) de Urbaser.

"Nuestro leitmotiv es trabajar por y para la circularidad. Es el eje de nuestras actividades, entendiendo los residuos no como un problema, sino como un recurso para obtener nuevas materias primas", arranca Aurensanz, representante de Urbaser. La empresa es colaboradora del Ayuntamiento de Zaragoza y se ocupa de la gestión de los residuos que llegan a su planta tras la recogida selectiva en las calles.

De llevar los desechos de diversa índole hasta allí se ocupa FCC Medio Ambiente, cuyo director regional ha compartido mesa de debate Aurensanz. "Ambas empresas nos dedicamos al tratamiento de residuos y, en nuestro caso, también a la limpieza viaria y al reciclaje a través de los ayuntamientos y con tratamientos en nuestras plantas. Además, estamos incorporando vehículos eléctricos y también de hidrógeno para reducir la huella de carbono", resume Joaquín Jiménez.

La empresa a la que representa es la concesionaria actual del servicio de limpieza de Zaragoza hasta el año 2032 y actualmente se encuentra inmersa en la campaña de implantación del contenedor marrón, para recogida de desechos orgánicos de los hogares.

Ambos coinciden en que, en el contexto actual, consolidar el concepto de economía circular y llevarlo a la práctica pasa por la innovación. Así, invertir en I+D+i es su gran apuesta. "Hoy en día, la empresa que no sea innovadora no va a sobrevivir. Quienes lo son están más preparados para afrontar cualquier tipo de crisis", defiende Aurensanz. Urbaser invierte de media unos 10 millones de euros de media al año en proyectos de Innovación, en todas las áreas de negocio, no solo en las plantas de tratamiento. "En el Centro Alfonso Maillo se realizan análisis tecnoeconómicos, es decir, se validan procesos que técnica y económicamente generen productos que luego en el mercado puedan tener salida", explica.

Para Jiménez es importante invertir en innovación sin dejar de lado otro factor crucial para que la economía circular se implante: la educación del ciudadano. "Además de los esfuerzos del Gobierno, de las leyes y las obligaciones que nos plantean, o de los trabajos de las empresas del sector hay que cambiar un poco la concepción del ciudadano", argumenta. "Hemos pasado -continúa- de la economía de batalla cuando en España no había de nada a la moda actual del usar y tirar".

A este respecto, Aurensanz matiza que ahora entra en juego la responsabilidad ampliada del productor. "Quien pone un producto en el mercado se responsabiliza de su vida posterior, como los plásticos de un solo uso, que van a tener un coste superior para el productor", indica.

CAUSAR EL MENOR IMPACTO MEDIOAMBIENTAL

"Tanto en nuestro caso como en el de el resto de las empresas que se dedican a obtener recursos de los residuos es importante el concepto de causar el menor impacto al medio ambiente", señala el representante de Urbaser, quien ha aprovechado este foro para recordar que la directiva europea ya exige a todas las grandes empresas un informe sobre la huella de carbono que deja su actividad. "Las que causen un menor impacto ambiental van a contar con ventajas financieras, entre otros beneficios", añade Aurensanz.

Tanto él como Jiménez coinciden en que legislar en pro de la sostenibilidad es el camino correcto pero siempre y cuando vaya de la mano de unas Administraciones públicas que ayuden a las empresas. "Tenemos que ir todos de la mano y apostar por la colaboración público-privada", señala Aurensanz. Además, hay otra pata de vital importancia, contar con ciudadanos que reciclen.

Todo esto sin olvidarse de que las empresas, para existir, tienen que ser rentables. "Hablar de competitividad es difícil en algunos momentos pero, mirando al futuro, hay que estar a la altura porque sino, a largo plazo, quienes no lo estén se van a ver desplazados", aseguran desde Urbaser.

Gestores de residuos como FCC y Urbaser coinciden en que tanto las empresas como los ciudadanos pueden contribuir con la economía circular siguiendo una máxima: tratar de que a los vertederos llegue el menor volumen de residuos posibles. Invertir en innovación para conseguir que la clasificación en las plantas de gestión sea lo más efectiva posible y al impulso de políticas de sensibilización desde edades tempranas son otras de las claves que se han puesto sobre esta mesa de debate.

* Este artículo forma parte de un completo especial de reciclaje y economía circular en el que han participado 16 empresas. Ver el especial completo aquí.