Mesa de debate | Del residuo al recurso: cómo acelerar la economía circular desde la industria, la gestión y la innovación
La economía circular avanza en España, pero el reto ya no está únicamente en reciclar más, sino en transformar el modelo productivo, acelerar la normativa y cerrar el círculo entre industria, energía e innovación.
Así se puso de manifiesto en una mesa de debate celebrada en la redacción de HOY ARAGÓN en la que participaron Jesús Casalé, gerente de Casalé Gestión de Residuos; María López, gerente de Industrias López Soriano; Hernani Neto, CEO y cofundador de Krolmap; y Aloña Ibisate, responsable de Calidad y M.A. en el departamento de Energías Renovables de Levitec.
Con experiencia en gestión de residuos, industria, tecnología e ingeniería, los participantes en este encuentro coincidieron en que el potencial existe, pero todavía hay fricciones entre la teoría y la práctica.
Desde el ámbito de la gestión de residuos, Jesús Casalé, gerente de Casalé Gestión de Residuos, apuntó que, aunque cada vez hay mayor voluntad por parte de las empresas de valorizar sus residuos, se da un cuello de botella cuando se intenta dar el salto hacia su transformación en materia prima.
"Hay barreras normativas y de aplicación, sobre todo en el sector de la construcción, porque, por ejemplo, no hay medidas que amparen el uso de áridos reciclados para las obras", reflexionó Casalé. Esto, a su juicio, provoca que en muchos casos “se elija el material más barato o el de toda la vida”.
En la misma línea sectorial, María López, gerente de Industrias López Soriano, defendió que la recuperación de materiales es una práctica ya asentada en el tiempo, especialmente en el ámbito de los metales. “La gestión de metales férricos siempre se ha dado. Lo que ha cambiado en nuestro ámbito es la separación a la entrada”, explicó, recordando que hoy existen “distintas líneas de tratamiento previos anteriormente no existían.
EVALUAR PREVIAMENTE EL CICLO DE VIDA
Desde la perspectiva de la innovación, Hernani Neto, CEO y cofundador de Krolmap, puso el foco en la necesidad de ampliar la mirada sobre el impacto de los proyectos industriales. “Cuando hacemos un proyecto tendemos a evaluar el ciclo de vida de un material, la huella de carbono desde la extracción de materia prima hasta su reciclado”, señaló, insistiendo en que “solo vemos lo que se instala, pero todo eso tiene una vida útil y hay que sensibilizar a la sociedad de que no es solo lo que vemos instalado, sino todo lo que lleva detrás: emisiones, transporte, fabricación…”.
En este sentido, defendió que “hay que seguir optimizando procesos” y destacó el potencial del ecosistema regional al afirmar que “en Aragón hay talento, empresas e ideas que se tendrían que estudiar y dar oportunidad”.
La visión de Levitec amplió el debate hacia la eficiencia energética y el diseño de los procesos desde su origen. Aloña Ibisate, responsable de Calidad y M.A. en el departamento de Energías Renovables, subrayó que la clave está en “optimizar desde el diseño, la construcción y el reciclaje todo el proceso”. En su intervención, también recalcó la importancia de la selección de proveedores y de la “segregación en origen” como punto de partida imprescindible.
ARAGÓN FRENTE A EUROPA
Uno de los ejes del debate fue la posición de Aragón y de España en el contexto europeo. Para Hernani Neto, el país tiene un potencial infrautilizado: “España tiene capacidad para ser uno de los países más ricos de Europa, pero hay que educar a la sociedad en lo que es la economía circular”.
María López matizó que, en algunos ámbitos, Aragón está incluso está por delante de otras regiones de Europa. No obstante advirtió de un problema estructural: la falta de homogeneidad en los datos y en la medición de indicadores.
La responsable de Levitec subrayó el valor estratégico del territorio: “Tenemos la suerte de tener los recursos y tenerlo todo de cara, pero es una suerte y una responsabilidad al mismo tiempo, porque hay mucho por hacer”.
Por su parte, Casalé reivindicó el posicionamiento del sector: “Nuestro sector en España está de lo más avanzado que hay en Europa”, asegurando que el país cumple de sobra con los ratios exigidos por la UE incluso en un contexto en el que otros países apuestan por la valorización energética de residuos no recuperables.
BUROCRACIA Y AGILIDAD ADMINISTRATIVA
El debate sobre el papel de las administraciones estuvo marcado por una demanda común: la necesidad de agilizar procesos. Casalé apuntó que “la poca agilidad está clara”, aunque también llamó a la implicación del propio sector empresarial, que “tiene que reclamar esas mesas y reuniones con los directores generales”. A su juicio, la innovación avanza más rápido dentro de las empresas que en la adaptación normativa.
María López fue especialmente crítica con el marco regulatorio autonómico, al señalar que “Aragón es prácticamente el único sitio de Europa donde no se permite la valorización energética de residuos”, en referencia a una normativa que calificó como heredada y poco flexible. También advirtió del aumento de la carga burocrática tras los cambios legislativos recientes.
Por su parte, Ibisate (Levitec) alertó de los largos plazos administrativos. "Desde que empiezas a desarrollar un proyecto hasta que ve la luz pueden pasar cuatro años”, aseguró. Esto puede hacer perder inversiones o rentabilidad en proyectos estratégicos como parques solares. En la misma línea, Hernani Neto defendió que debería “premiarse a las empresas que demuestren resultados medibles y factibles”.
SOSTENIBILIDAD: DE COSTE A OPORTUNIDAD
La mesa coincidió en que la sostenibilidad ha dejado de ser percibida exclusivamente como un coste, aunque aún existen contradicciones. Casalé destacó que cada vez más empresas buscan alternativas al vertedero y estudian la valorización de sus residuos, aunque señaló conflictos normativos entre distintos niveles administrativos que dificultan su aplicación.
María López defendió que el concepto de sostenibilidad ha evolucionado hacia un enfoque más amplio, que incluye criterios ESG, gobernanza y gestión de personas. Coincidió con Casalé en que cada vez se ve más como una oportunidad y como un menor coste si se opta por materiales reciclados. En todo caso, insistió en la necesidad de acercar estas soluciones a las pymes.
Hernani Neto introdujo una reflexión energética más amplia, al recordar que “una sociedad no puede funcionar solo con renovables”, subrayando la importancia de energías convencionales como apoyo al sistema y la necesidad de avanzar en tecnologías de captura de CO₂.
Qué cambiar para acelerar la economía circular
En el tramo final del debate, las propuestas se centraron en cambios estructurales. María López apostó por impulsar la valorización energética como herramienta complementaria. Hernani Neto defendió una mayor integración entre energías renovables y convencionales, junto con un impulso decidido a la I+D industrial.
Levitec planteó incorporar la circularidad desde el diseño de los productos, “pensando ya en la etapa final”. Casalé, por su parte, propuso la creación de sistemas de “depósitos temporales de residuos” que permitan su futura valorización cuando la tecnología lo permita.
En conjunto, la mesa dejó una conclusión compartida: la economía circular no depende solo del reciclaje, sino de la capacidad del sistema para coordinar industria, regulación, innovación y energía en una misma dirección.