Sphere y la sostenibilidad: energía 100% renovable y compromiso con la gestión de residuos orgánicos

Durante 2024, la compañía ha ahorrado 6.760,2 toneladas de CO₂, lo que equivale a la plantación de 270.407 árboles.
La planta fotovoltaica de Sphere en Pedrola.
La planta fotovoltaica de Sphere en Pedrola.

En Sphere, la sostenibilidad es un compromiso tangible. Durante 2024, la compañía ha logrado ahorrar 6.760,2 toneladas de CO₂, lo que equivale a la plantación de 270.407 árboles, gracias al uso exclusivo de energía 100% renovable certificada por Garantías de Origen (GdO).

"Nuestra apuesta por fuentes limpias como la eólica y la solar fotovoltaica no solo reduce nuestra huella de carbono, sino que también posiciona a Sphere como referente en responsabilidad medioambiental", señalan desde Sphere.

Este esfuerzo se refleja, además, en una estrategia corporativa que integra la sostenibilidad en todas las fases de la producción. Desde su planta de Pedrola (Zaragoza), especializada en la fabricación de bolsas compostables y reutilizables, Sphere aplica políticas medioambientales que siguen los criterios más exigentes de eficiencia energética y reducción de emisiones. Allí, la innovación se une con la conciencia ecológica en un modelo de industria puntera que tiene como base la economía circular.

"Sin embargo, nuestro compromiso va más allá de la energía. También trabajamos en impulsar la gestión correcta de los residuos orgánicos", indica. Así, desde Sphere se promueve el uso de bolsas compostables certificadas UNE-EN 13432, diseñadas para degradarse de manera natural, y de bolsas reutilizables con al menos un 50% de material reciclado, cumpliendo la norma UNE 53930.

CAMBIO REAL EN LOS HÁBITOS

Estas soluciones están diseñadas no solo para cumplir con la normativa, sino para facilitar una transformación real en los hábitos de consumo. Sphere forma parte activa del proceso de transición ecológica, no como un actor pasivo, sino como motor de cambio. De hecho, la empresa también trabaja con materiales innovadores como el bioplástico de origen vegetal, procedente del almidón de maíz, un recurso renovable que reduce la dependencia de derivados del petróleo.

"Aunque los grandes supermercados e hipermercados cumplen con estas exigencias, una parte del pequeño comercio todavía no está cumpliendo con la normativa vigente", aseguran desde la compañía. "Esto representa un reto importante ya que para lograr una verdadera recogida selectiva de residuos orgánicos, es imprescindible que todos los comercios, independientemente de su volumen de negocio, participen activamente", añaden.

Desde Sphere se cree firmemente que formar e informar a la sociedad es esencial para alcanzar este objetivo. "Por ello, trabajamos para sensibilizar tanto a los consumidores como a los comerciantes sobre la importancia de cumplir la ley, no solo por obligación legal, sino como una oportunidad para proteger el medio ambiente y construir una economía circular más sólida", explican.

En esa línea, Sphere colabora con ayuntamientos, asociaciones y organismos públicos para promover campañas educativas que fomenten el correcto uso de bolsas compostables y el reciclaje de residuos orgánicos. "Porque detrás de cada pequeño gesto, como una bolsa compostable utilizada adecuadamente o un comercio que se adapta a la normativa, hay una contribución concreta a un modelo de futuro más respetuoso con el planeta", reflexionan desde Sphere.

"Porque cada acción, cada bolsa compostable utilizada correctamente, cuenta en el camino hacia un futuro más sostenible", concluyen.

* Este artículo forma parte del Especial Sostenibilidad 2025. Ver especial completo aquí.

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