Cierra uno de los reyes de la tortilla de Zaragoza: estaba en La Magdalena y había ganado premios

El cierre de este local sorprende a la escena gastronómica zaragozana: en poco más de dos años se había convertido en un referente por sus tortillas creativas y sus premios culinarios en el barrio de la Magdalena.

La calle Heroísmo, en pleno barrio de la Magdalena, ha perdido uno de sus locales más reconocibles. O Fogar ha bajado definitivamente la persiana tras poco más de dos años de actividad, una despedida que no ha pasado desapercibida en una de las zonas con mayor personalidad gastronómica de la ciudad.

El cierre se ha conocido a través de un mensaje publicado por el propio establecimiento en redes sociales, donde el equipo ha querido subrayar que no se trata de un adiós marcado por la tristeza, sino por el agradecimiento. “No es un adiós triste, es un gracias enorme”, escribieron, recordando a quienes “entrasteis, brindasteis, repetisteis, recomendasteis y lo hicisteis Fogar”. En el mismo comunicado, los responsables explican que la decisión responde a “causas ajenas a la empresa” y dejan abierta la puerta a futuros proyectos: “Hasta aquí llega este capítulo… y quién sabe cuál será el siguiente”.

Un proyecto joven con identidad propia

O Fogar abrió sus puertas en el verano de 2023 y, en apenas dos años y medio, logró construir una clientela fiel que lo convirtió en una parada habitual del tapeo zaragozano. En una calle donde conviven cafeterías, bares tradicionales y restaurantes contemporáneos, el local supo diferenciarse con una propuesta muy reconocible, basada en producto, creatividad y una ejecución cuidada.

Su sello más personal fueron las tortillas de patata deconstruidas, siempre con cebolla, reinterpretadas en combinaciones poco habituales que rápidamente se convirtieron en seña de identidad. La “Agustina”, con chorizo de Zaragoza y queso brie; la “Icónica”, rellena de lacón y edam; la “Fogareña”, con rulo de cabra, cebolla caramelizada y canónigos; o la “Tizona”, con morcilla, pimientos verdes y ajos fritos, formaban parte de una carta que invitaba a volver.

Mucho más que tortillas

Más allá de este plato emblemático, O Fogar destacó también por su trabajo con las croquetas, elaboraciones delicadas que llevaron al establecimiento a participar en varias ediciones del concurso de croquetas de Zaragoza y provincia. Especial mención merecían la de jamón, cuidada incluso en la presentación, y la de gambón, descrita por muchos clientes como un bocado festivo.

El reconocimiento no tardó en llegar. En 2024, el local logró el premio a la mejor tapa elaborada con Jamón de Teruel y a la mejor salsa brava de Zaragoza, consolidando su reputación dentro de la escena gastronómica local pese a su corta trayectoria.

Un cierre que deja huella en la Magdalena

La desaparición de O Fogar supone una pérdida para la calle Heroísmo y para el barrio de la Magdalena, donde el relevo constante de locales convive con proyectos que logran arraigar. Su cierre, atribuido a motivos externos al equipo, deja el recuerdo de un bar joven, creativo y muy ligado a su entorno.

Aunque la persiana ya está bajada, el mensaje de despedida no descarta nuevos caminos. Para muchos de sus clientes habituales, O Fogar no se cierra del todo: queda la expectativa de que ese “nos volveremos a encontrar pronto” se traduzca, más adelante, en un nuevo proyecto con el mismo espíritu.

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