DROPOIL, la tecnología que transforma el servicio del aceite de oliva en la restauración
La hostelería afronta cambios clave en sostenibilidad y seguridad alimentaria. Una empresa aragonesa propone una nueva forma de servir aceite de oliva que ya se abre paso en hoteles y restaurantes.
El sector hostelero vive un momento de transformación marcado por la presión normativa, el aumento de costes y una creciente exigencia social en materia de sostenibilidad y seguridad alimentaria. En ese contexto emerge DROPOIL Solutions, una empresa aragonesa que ha desarrollado el primer dispensador automático de aceite de oliva virgen extra (AOVE) diseñado específicamente para el entorno profesional de la hostelería.
La propuesta supone un cambio de paradigma en la forma de servir uno de los productos esenciales de la gastronomía mediterránea. Frente a sistemas tradicionales como aceiteras, botellas o monodosis desechables, DROPOIL introduce una solución tecnológica que permite controlar el consumo, reducir desperdicios y garantizar la máxima higiene y trazabilidad, alineándose con las nuevas exigencias legales y medioambientales.
Un producto tradicional ante nuevos desafíos
El AOVE es un símbolo de calidad y cultura gastronómica en España, pero su servicio en bares, restaurantes y hoteles ha estado históricamente vinculado a formatos cada vez más cuestionados. Las monodosis de plástico, próximas a desaparecer por normativa europea, y las aceiteras reutilizables, con problemas de control sanitario y falta de trazabilidad, han puesto en evidencia la necesidad de un modelo alternativo.
DROPOIL nace precisamente para dar respuesta a este vacío. Su dispensador automático está concebido para integrarse con facilidad en buffets, mesas y zonas de autoservicio, ofreciendo precisión en la dosificación y una experiencia más intuitiva tanto para el personal como para el cliente final.
Eficiencia, sostenibilidad y experiencia de cliente
Desde el punto de vista del establecimiento, el sistema permite optimizar costes y consumos, reducir el desperdicio de producto y adoptar prácticas más responsables sin renunciar a la calidad. Para el consumidor, el dispositivo aporta una experiencia más higiénica, segura y diferenciadora, en línea con las nuevas expectativas en materia de alimentación y responsabilidad ambiental.
La solución no se limita a un avance técnico, sino que plantea una nueva forma de comunicar el valor del aceite de oliva dentro de la experiencia gastronómica.
Implantación real en el sector HORECA
Tras meses de desarrollo y pruebas en entornos reales, DROPOIL ha superado la fase de proyecto para convertirse en un producto ya implantado. Actualmente, el sistema está presente en hoteles independientes y en cadenas de referencia como el Grupo Estival, con establecimientos repartidos por la Costa Dorada, la Costa del Sol y la Costa de la Luz.
La compañía también colabora con distribuidores especializados como ECO-ONE, reforzando su posicionamiento como una solución responsable desde el punto de vista medioambiental y operativo. La acogida por parte del sector HORECA y de los consumidores ha sido uno de los principales avales de su viabilidad.
Innovación con origen aragonés
Con sede en Aragón, una comunidad con una fuerte tradición agroalimentaria y un ecosistema innovador en crecimiento, DROPOIL ha apostado por aplicar ingeniería, diseño y conocimiento del sector hostelero a un problema concreto y cotidiano. El equipo fundador cuenta con una amplia experiencia en los ámbitos agroalimentario y de la restauración, lo que les ha permitido identificar necesidades reales y desarrollar una solución escalable.
Mirando al futuro del servicio hostelero
La normativa marca el rumbo, pero son los establecimientos quienes deciden cómo adaptarse. En un periodo de transición como el actual, anticiparse puede convertirse en una ventaja competitiva. En ese escenario, DROPOIL no se presenta solo como un producto, sino como una solución integral que busca transformar la forma de servir el AOVE en hostelería.
Una propuesta que apuesta por rentabilidad, sostenibilidad y calidad, y que plantea que cada gota de aceite cuente, tanto en términos económicos como medioambientales.