21 pollos de quebrantahuesos han logrado echar el vuelo de forma natural en la temporada 2023-2024

El censo, que se realiza de forma anual, tiene como objetivo conocer el estado de la población de esta especie amenazada
La población de quebrantahuesos en Aragón cuenta con al menos 87 unidades reproductoras

La Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ), junto con los Agentes de Protección de la Naturaleza (APN) y técnicos del Gobierno de Aragón, ha anunciado que un total de 21 pollos de quebrantahuesos han logrado echar el vuelo de forma natural en la comunidad aragonesa durante la temporada 2023-2024. El censo, que se realiza de forma anual, tiene como objetivo conocer el estado de la población de esta especie amenazada, evaluando parámetros clave como la productividad y el éxito reproductor. Estos indicadores son cruciales para medir la salud de la población y orientar las estrategias de conservación de la especie.

A día de hoy, la población de quebrantahuesos en Aragón cuenta con al menos 87 unidades reproductoras, de las cuales aproximadamente un cuarto están compuestas por tríos. Estos grupos se distribuyen principalmente por el Pirineo, Prepirineo y el Sistema Ibérico, lo que evidencia la extensión del hábitat en el que la especie continúa reproduciéndose.

Durante esta temporada, se registraron 55 puestas de quebrantahuesos en libertad, de las que nacieron 26 pollos. Finalmente, 21 de esos ejemplares han logrado volar. Esta tasa de vuelo, que equivale al 28% de los nidos monitorizados, marca una estabilidad en la población si se compara con los resultados de años anteriores. Sin embargo, esta cifra sigue siendo relativamente baja en comparación con otras áreas montañosas como los Alpes, donde se registran índices reproductivos más altos. Aun así, estos valores son muy similares a los obtenidos en otras zonas de Europa como Francia, Cataluña y Navarra.

Juan Antonio Gil Kiko, miembro de la FCQ, ha subrayado la importancia de este seguimiento continuado: "Es fundamental llevar un control anual sobre la especie, desde el momento en que hacen la puesta hasta que vuelan. Este trabajo se ha venido realizando durante más de 30 años con la colaboración de agentes de protección de la naturaleza. Se inicia en octubre con la localización de los nidos, continúa con las puestas en diciembre, y culmina cuando los pollos nacen y vuelan en agosto".

Kiko también destacó la complejidad del proceso, que requiere un profundo conocimiento del territorio: "Los pájaros no llevan ningún chip, por lo que hay que encontrar cada nido de forma manual. Aunque tenemos localizados los nidos de todas las parejas, estos animales pueden crear nidos nuevos cada año, lo que hace que el seguimiento sea un desafío constante". 

CRÍA EN CAUTIVIDAD Y LIBERACIÓN DE EJEMPLARES

En paralelo al control de los nidos en libertad, la FCQ ha colaborado con el Grupo de Intervención en Altura del Gobierno de Aragón y los grupos de rescate de montaña de la Guardia Civil para retirar 10 puestas de nidos seleccionados. Estos huevos fueron incubados y criados en cautividad, y posteriormente se han obtenido 10 pollos que han sido liberados dentro de programas de reintroducción de la especie en el Parque Nacional de los Picos de Europa y en la Sierra de Gredos, como parte del proyecto LIFE Pro-Corredores Ibéricos Quebrantahuesos.

Kiko explicó que, aunque el número de pollos que han volado en libertad se ha mantenido estable en los últimos 20-30 años, las acciones de reintroducción son vitales para recuperar la especie en zonas donde había desaparecido: "Ahora tenemos una población estable en el Pirineo, con una de las densidades más altas del mundo. Sin embargo, es crucial recuperar otras poblaciones en zonas montañosas donde la especie ya no se reproduce, como la Sierra de Gredos y los Picos de Europa".

A pesar de la estabilidad actual de la población de quebrantahuesos en Aragón, las amenazas siguen presentes y, en algunos casos, se han agravado. Kiko mencionó dos factores que generan preocupación: la expansión de los parques eólicos y la aparición de enfermedades emergentes como la malaria aviar. "En los últimos años, hemos visto cómo estas enfermedades han causado una mayor mortalidad en los pollos de quebrantahuesos. Hemos perdido ejemplares a causa de estas infecciones y, por el momento, estamos analizando qué medidas podemos implementar para mitigar su impacto", explicó.

La malaria aviar, en particular, ha afectado a varias especies de aves necrófagas en los últimos años, generando una alerta entre los conservacionistas. La FCQ y el Gobierno de Aragón están llevando a cabo estudios específicos, como uno realizado en el Parque Nacional de Ordesa, para evaluar el impacto de estas enfermedades sobre la población de quebrantahuesos y diseñar estrategias de conservación más efectivas.

Además de las enfermedades, el seguimiento de la población ha permitido identificar factores de perturbación en las áreas de nidificación. Actividades como el turismo de aventura, los trabajos forestales y el mantenimiento de infraestructuras pueden interferir en el éxito reproductivo de la especie si no se gestionan adecuadamente. En este sentido, el Plan de Recuperación del quebrantahuesos en Aragón establece directrices claras para adaptar la realización de estas actividades, minimizando su impacto sobre la reproducción de la especie.