Las 3 rutas de más de 10 km en Huesca rodeadas de un castillo, salinas y un mirador panorámico
Huesca ofrece rutas de más de 10 km que combinan historia y paisaje: un castillo medieval, antiguas salinas y miradores naturales con vistas únicas al Pirineo.
Huesca se revela una y otra vez como un paraíso para los amantes del senderismo que buscan combinar naturaleza, historia y vistas. A continuación, tres rutas que superan los 10 kilómetros y que permiten descubrir castillos, vestigios antiguos, miradores espectaculares o salinas olvidadas.
TRONCEDO – MIRADOR – CASTILLO – QUEJIGO DE CASTRO (CIRCULAR, ~11,8 KM)
Esta es una ruta circular que parte desde la pequeña localidad de Troncedo, en el Valle de La Fueva, comarca de Sobrarbe. Tiene unos 11,8 km de longitud y un desnivel positivo de unos 230 metros, catalogada como de dificultad moderada.
El recorrido incluye varios puntos de interés histórico y paisajístico: se pasa por ermitas, se contemplan los restos del castillo de Troncedo, testigo del pasado defensivo de la zona, y se alcanza un mirador natural que regala vistas panorámicas hacia Peña Montañesa, Cotiella, Aneto y otros picos del Pirineo. Esta ruta es una de las más completas para quienes quieren sentir historia, buena marcha y panorámicas.
RUTA POR TIERRANTONA Y MURO DE RODA (~17 KM)
Otra ruta que supera los 10 km y combina patrimonio con naturaleza es la de Tierrantona y Muro de Roda, en La Fueva. Son unos 17 kilómetros que cruzan pueblos tranquilos, sendas rurales y alcanzan el recinto fortificado de Muro de Roda, una imponente construcción del siglo XI que sorprende por su tamaño y por las vistas que ofrece sobre los valles circundantes.
Durante el recorrido aparecen iglesias rurales, edificaciones defensivas menores, antiguos núcleos abandonados y paisajes de carrascas y quejigos. Aunque no siempre hay miradores señalizados, varios puntos elevados funcionan como balcones naturales hacia el Sobrarbe.
RUTA SIERRA DE SALINAS – COLUNGO-NAVAL-SALINAS DE HOZ (CIRCULAR, ~33 KM)
La más larga de las tres, con 33 km de recorrido circular y un desnivel positivo de unos 1.185 metros, conecta Colungo con Naval, atraviesa Salinas de Hoz y regresa al punto de partida.
El mayor atractivo está en las salinas de Naval y de Hoz, antiguas explotaciones que todavía conservan restos de eras y pozas. A lo largo del camino se cruzan campos de cultivo, bosques y zonas altas que permiten disfrutar de panorámicas espectaculares. Aunque aquí el protagonismo no lo tiene un castillo, sí se encuentran ruinas y construcciones antiguas que añaden el componente histórico.
UN PATRIMONIO ENTRE NATURALEZA Y CULTURA
De las tres rutas, la de Troncedo es la que mejor reúne los tres elementos: supera los 10 km, cuenta con castillo y ofrece un mirador panorámico. La de Tierrantona-Muro de Roda destaca por su valor patrimonial y sus vistas, mientras que la de la Sierra de Salinas aporta el elemento singular de las antiguas salinas.
Estas rutas demuestran que el senderismo en Huesca no es solo naturaleza: es también historia, arquitectura y cultura popular. Para recorrerlas, conviene llevar buen calzado, agua y mapa o track GPS, ya que algunos tramos discurren por caminos menos señalizados.

