Condenado a un año de prisión por besar a una chica sin su consentimiento en Sabiñánigo

La Audiencia Provincial de Huesca ha condenado al joven de 23 años por un delito de abusos sexuales tras besar sin consentimiento a una menor de 14 años en Sabiñánigo

Un joven de 23 años ha sido condenado a un año de prisión tras haber besado sin consentimiento a una menor de 14 años en Sabiñánigo en 2022. La sentencia, emitida por la Audiencia Provincial de Huesca, contempla la posibilidad de sustituir la pena por seis meses de trabajos en beneficio de la comunidad.

Los hechos ocurrieron en septiembre de 2022, poco antes de que entrara en vigor la ley del 'solo sí es sí' en octubre del mismo año. Debido a esto, el procedimiento se ha llevado a cabo bajo la legislación anterior, tipificando el delito como abusos sexuales en lugar de agresión sexual, con el agravante de que la víctima era menor de edad.

El condenado y la menor eran amigos y residían en Sabiñánigo. En el momento del suceso, el joven tenía 23 años, mientras que la chica estaba a punto de cumplir los 15. El beso se produjo cuando ambos estaban solos en la calle.

Inicialmente, la Fiscalía había solicitado una pena de tres años de prisión, pero tras las negociaciones con la defensa, la condena se redujo a un año, con la posibilidad de sustituirla por seis meses de trabajos comunitarios. El abogado defensor, José Ángel López, ha informado de que su cliente intentará cumplir la pena alternativa dentro del centro penitenciario de Zuera, donde actualmente está cumpliendo otra condena por un delito distinto.

Este caso ha coincidido con el inicio del juicio contra Luis Rubiales, ex presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), por el beso no consentido a la futbolista Jennifer Hermoso durante la celebración del Mundial femenino en 2023. Este proceso ha puesto sobre la mesa el debate sobre el consentimiento en los delitos contra la libertad sexual.

El Tribunal Supremo, en junio de 2024, estableció que cualquier beso sin consentimiento explícito constituye un delito contra la libertad sexual, señalando que cualquier contacto corporal sin el consentimiento de la otra persona supone una invasión de su integridad. En este caso, el hecho de que la víctima fuera menor agrava la situación, ya que la ley protege especialmente a los menores en estos casos.

El fallo judicial refuerza el criterio de que los besos sin consentimiento pueden ser sancionados penalmente, en un contexto en el que la legislación sigue evolucionando para garantizar una mayor protección de la libertad e integridad sexual de las personas.

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