Fraga y Velilla de Cinca: el muro que divide su lucha contra las inundaciones
El riesgo de inundaciones en el Bajo Cinca es una preocupación constante para los municipios de la zona, en especial para Fraga. Un problema histórico que ha llevado incluso a la creación del programa de fondos europeos Cinca Revive, cuyo objetivo principal es mejorar las condiciones medioambientales del río y minimizar los riesgos asociados a las crecidas. Sin embargo, el debate por la construcción de un muro (mota) en Velilla de Cinca para evitar que Fraga pudiera inundarse tal y como ocurrió en 1982 está llegando a enfrentar diplomáticamente a ambas localidades.
CINCA REVIVE
El proyecto Cinca Revive comenzó con la unión de Fraga y Velilla de Cinca en una iniciativa conjunta para optar a los fondos europeos que financiaban la regeneración ambiental del río Cinca. Este programa incluía acciones como el retranqueo de motas existentes, la eliminación de cañaverales, la reforestación con especies autóctonas y la mejora de las riberas para reducir los riesgos de inundabilidad. Unas actuaciones que, al parecer, no serían suficientes para evitar inundaciones sino simplemente como mera "reconstrucción medioambiental".
"Con Fundación Biodiversidad se consiguió esta subvención para hacer esta actuación en el río que, en teoría, iba a ser para solucionar el problema de la inundabilidad. Pero tal y como podéis leer en redes sociales, el proyecto se basa únicamente en la recuperación medioambiental de las riberas y no soluciona el principal problema de Fraga", explica Ramón Salamó, concejal del Ayuntamiento de Fraga, refiriéndose a la posible inundación de la localidad.
El programa contempla tres actuaciones principales. Por un lado, el retranqueo de una mota existente tres kilómetros aguas arriba. Esto incluye la eliminación de cañaverales y la reforestación con bosque de ribera, además de dar más amplitud al cauce del río. En segundo lugar, la recuperación ambiental y retranqueo de otra mota cerca de Fraga, donde también se eliminarán escombreras y se habilitarán caminos para el uso público. Y por último, mejoras en la margen izquierda, incluyendo la reforestación con especies autóctonas y la reubicación del muro actual.
Estas actuaciones, aunque valiosas desde el punto de vista ambiental, no resuelven el problema histórico de inundabilidad de Fraga, según indica el concejal fragatino. En palabras de Salamó: “Viendo lo que ha pasado en Valencia, nos vimos obligados a advertir que había que actualizar el plan de inundabilidad de Fraga”.
Y es que al parecer, el problema podría solucionarse con la construcción de una mota en Velilla de Cinca que pudiera contener el caudal del río en el caso de una gran inundación. Una obra que, hoy por hoy, parece no poder realizarse debido a un enfrentamiento entre ambas localidades.
La razón del desencuentro está en otra subvención. Una del Ministerio de Turismo, en la que había una partida de 2.300.000 euros para revitalizar todas las riberas de la zona. En el proyecto estaba incluido, entre otras actuaciones, la construcción de una pasarela que uniría Velilla de Cinca con Zaidín.
LA PARALIZACIÓN DEL PROYECTO
Sin embargo, en el último pleno comarcal, antes de las últimas elecciones, se decidió paralizar este proyecto. La decisión se adoptó en el último pleno de la Comarca del Bajo Cinca, donde el Partido Popular y Entre Todos votaron en contra, alegando que no había fondos suficientes para llevarla a cabo, pese a que la subvención original contemplaba esta estructura. Esto generó un fuerte malestar en Velilla, que consideró la decisión como un agravio.
Belén Ibarz, alcaldesa de Velilla de Cinca, ha explicado a HOY ARAGÓN: “La pasarela era una parte fundamental del acuerdo. Cuando se tumbó el proyecto, todo lo demás perdió sentido. No vamos a permitir que prevalezca la opción de Fraga sobre los intereses de Velilla”. Añadió que, aunque está dispuesta a buscar acuerdos, no aceptan imposiciones: “Somos un pueblo pequeño, pero no me voy a dejar pisar”.
La ausencia de la pasarela llevó a que Velilla se retirara del convenio para la construcción del muro. Este elemento, que había quedado fuera de la subvención europea por no ser una actuación natural, se iba a financiar mediante un acuerdo entre los dos ayuntamientos. Sin embargo, sin el apoyo de Velilla, el proyecto quedó paralizado.
Desde Fraga, el concejal socialista Ramón Salamó ha destacado la importancia de esta infraestructura para evitar futuras inundaciones: “El principal escollo a solucionar es la construcción de este muro de Velilla, y el Ayuntamiento no puede hacerlo solo". Y en cuanto a las soluciones teóricamente adquiridas con Cinca Revive, Salomó es claro: "Ellos están vendiendo que este proyecto va a solucionar el problema, pero solo es una regeneración de la ribera”. Señala que la actuación prevista en el marco del programa Cinca Revive no es suficiente para garantizar la seguridad de Fraga en caso de una crecida extrema del río.
El Ayuntamiento de Velilla, por su parte, ha expresado que está abierto a negociar, pero insiste en que se respeten los intereses del municipio. “Hay mil soluciones posibles, pero necesitamos que se escuche nuestra voz. No queremos que las decisiones se tomen unilateralmente desde Fraga”, ha declarado la alcaldesa.
Mientras tanto, la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) trabaja en un nuevo plan de inundabilidad que será más restrictivo. Este plan podría influir en futuras negociaciones entre Fraga y Velilla, obligando a ambas localidades a buscar soluciones conjuntas. Sin embargo, la falta de consenso actual pone en riesgo la ejecución de proyectos clave para garantizar la seguridad de los vecinos.
Por ahora, desde la alcaldía de Fraga han evitado realizar declaraciones al respecto: “Estamos centrados en trabajar en la parte subvencionada del proyecto, cuyo plazo de justificación finaliza el 31 de diciembre de 2025; la parte polémica no entra aquí ya que está fuera de la subvención”.