El ganadero de Ansó que se encontró frente al oso: "Estamos agotados, derrotados"

Los ataques sufridos por el oso durante este verano vuelven a poner de relieve la frustración de los ganaderos: "No entienden lo que vivimos"
Oveja matada por un oso en Ansó. FOTO: Luis Farol.
Oveja matada por un oso en Ansó. FOTO: Luis Farol.

"Es complicado dormir por las noches. Sólo miramos el GPS. En cuanto vemos que el ganado se mueve es porque el oso ya está allí otra vez. Y sabemos lo que nos encontraremos a la mañana siguiente". Los ganaderos del Parque Natural de los Valles Occidentales han hablado con HOY ARAGÓN y han expuesto su frustración contra el oso. Un animal que este verano ha hecho estragos en esta zona jacetana matando según datos del Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón a 12 ovejas en 10 ataques, todos ellos en Ansó.

Marco Gastón es uno de esos ganaderos que sufre cada día mientras ve cómo el oso se acerca impasible hacia su ganado. "No lo he visto sólo una vez. Lo he visto varias. Y cuando me ve se echa a correr. Pero eso sólo es una anécdota. Lo importante es que los ataques son continuos y nosotros estamos derrotados, agotados".

Marco es hijo de ganadero y padre de tres hijos. "Es inhumano vivir así. Cuando mis hijos quieran ser ganaderos, tendré que decirles que no lo hagan. Y ese es el clima que se está generando. No podemos luchar por la vuelta al pueblo y el trabajo del sector primario cuando introducen especies que ya habían desaparecido", explica.

Otro ganadero de Hecho, Luis Farol, afirma que se están produciendo ataques todos los días. "Llevamos 20 días llevando los animales a los vallados porque es la única manera. Mueren 8 o 9 ovejas semanales,  así no podemos seguir", explica.

Desde el Departamento de Medio ambiente del Gobierno de Aragón afirman que en esta zona se han detectado tres osos: un ejemplar hembra adulto (Claverina, procedente de Eslovenia) y dos ejemplares sub adultos (de tercer año). Claverina es la osa reintroducida por el Gobierno Francés en 2018, pero que finalmente decidió vivir en nuestro país. La osa se desplaza por la Comarca de la Jacetania, entre Ansó y Hecho atravesando zonas de puerto cada vez que se despierta del letargo.

A principios de verano, este mismo departamento se reunió con los ganaderos de la zona. Una reunión "tensa", en la que se recordó a los ganaderos las subvenciones que pueden recibir del Gobierno de Aragón para la "la adaptación de la ganadería extensiva a los retos ambientales y a los desafíos socioterritoriales". Se trata de una ayuda económica para la adquisición de pastores eléctricos, perros de raza mastín o localizadores GPS que puedan servir como medidas disuasorias para el oso.

Ante esto, los ganaderos de Ansó quieren mostrar su frustración al "no conseguir transmitir el valor que tiene una oveja". "No es solo económico, es el sentimiento de derrota que tenemos cuando vemos a nuestra oveja muerta o destripada moribunda. Se te para el corazón. Cuando ves el GPS por la noche y ves lo que han corrido, y subes y sabes lo que te vas a encontrar. No lo entienden, no entienden lo que vivimos", explica Gastón.