La Feria de Biescas se consolida como una cita imprescindible del otoño en el Alto Aragón
La gastronomía de kilómetro cero ha vuelto a ser la protagonista de este primer día de la Feria de Otoño de Biescas 2024, que celebra su 31ª edición este fin de semana. A pesar de la ausencia de ganado bovino y ovino por el temor a la enfermedad de la lengua azul, la feria ha arrancado con fuerza, reuniendo a productores agroalimentarios y artesanos de toda España y del sur de Francia.
Biescas, localidad del Alto Gállego, se ha convertido una vez más en el epicentro de la actividad rural con esta feria que, tras más de tres décadas, se ha consolidado como uno de los eventos más importantes del Pirineo aragonés. La edición de este año mantiene su esencia, destacando los productos de kilómetro cero, el queso como producto estrella y la artesanía tradicional.
La jornada de hoy ha comenzado con la apertura de los puestos de artesanía y agroalimentación, donde los asistentes han podido disfrutar de una gran variedad de productos locales. Entre los expositores destacan los dedicados a los quesos, uno de los grandes atractivos del certamen. Las catas de quesos han sido uno de los momentos más esperados, permitiendo a los visitantes probar diferentes variedades y aprender sobre los procesos de producción.
Otro de los eventos que ha captado la atención ha sido el prestigioso Concurso de Quesos, donde varios productores han competido por el título del mejor queso de la feria. Este concurso, que atrae a profesionales y amantes del queso por igual, se ha convertido en un símbolo de calidad en cada edición de la feria.
Además, el ambiente ha estado marcado por la música tradicional y las actividades infantiles, lo que ha permitido que tanto adultos como niños disfruten del día en un ambiente festivo y familiar.
La ausencia de ganado
Aunque la feria ha ofrecido un amplio abanico de actividades, la gran ausencia este año ha sido la de las vacas y ovejas, tradicionalmente presentes en la feria. Esta decisión fue tomada como medida de precaución ante la enfermedad de la lengua azul, que afecta al ganado ovino, vacuno y caprino. Aunque no hay restricciones oficiales, los ganaderos han decidido no mover a sus animales por miedo a posibles contagios.
Esta situación recuerda a la edición del año pasado, cuando la Feria de Otoño también se vio afectada por otra enfermedad, la hemorrágica epizoótica (EHE), que impidió la participación de ganado. A pesar de estas ausencias, la feria ha seguido adelante con una gran afluencia de público y una amplia oferta de productos y actividades.
Lo que nos espera el domingo
La feria continúa mañana, domingo, con una jornada llena de actividades para todos los gustos. Desde temprano, los visitantes podrán recorrer los más de 100 puestos de productos artesanos y agroalimentarios repartidos entre el polideportivo y el frontón cubierto. Estos expositores muestran la diversidad de productos que caracterizan a esta feria, desde mermeladas y embutidos hasta cerámicas y textiles artesanales.
Entre las actividades más destacadas del domingo se encuentran las catas de quesos, que permiten a los asistentes descubrir las diferentes variedades de este producto tan característico de la feria. También habrá talleres de artesanía, donde los más pequeños podrán aprender técnicas tradicionales como el trabajo en cuero o la alfarería.
Para los amantes de los animales, la exposición de ganado caballar será uno de los principales atractivos del día. Además, las concentraciones de perros del Mastín del Pirineo y del Can de Chira ofrecerán a los asistentes la oportunidad de conocer más de cerca a estas razas emblemáticas del Pirineo.
La jornada finalizará con la entrega de premios del Concurso de Quesos y otros concursos organizados durante el fin de semana, poniendo el broche de oro a una feria que, un año más, ha sabido destacar la riqueza y la tradición del mundo rural.
La Feria de Otoño de Biescas ha demostrado, a lo largo de sus 31 ediciones, ser un escaparate imprescindible del Pirineo y un punto de encuentro para productores, artesanos y visitantes de toda España y el sur de Francia. A pesar de los retos, como la ausencia de ganado, la feria sigue manteniendo su relevancia gracias a la calidad de los productos expuestos y a la diversidad de actividades que ofrece.
El certamen se ha convertido en una de las mejores oportunidades para saborear los productos del Pirineo y disfrutar de la esencia de la vida rural. Con la promesa de un domingo lleno de actividades, Biescas espera cerrar esta edición con una afluencia masiva de público y consolidarse como una de las ferias más importantes de Aragón.