Ganaderos del Somontano colaboran con su ganado en la prevención de incendios forestales

Nueve ganaderos de la provincia de Huesca participan en un proyecto de pastoreo preventivo

La lengua azul afecta sobre todo al ganado bovino y ovino / DGA
La lengua azul afecta sobre todo al ganado bovino y ovino / DGA

La prevención de incendios forestales en el Somontano cuenta con un nuevo aliado: el pastoreo. Nueve ganaderos oscenses han puesto sus rebaños al servicio de un proyecto de pastoreo preventivo que busca controlar el crecimiento de vegetación en áreas sensibles. Esta iniciativa, integrada en el Plan de Sostenibilidad Turística, se desarrolla en seis localidades de la comarca: Alquézar, Castillazuelo, Estadilla y otras tres más, y tiene como finalidad principal reducir el material combustible en zonas próximas a núcleos urbanos, cortafuegos y vías de evacuación.

El funcionamiento del proyecto se basa en una lógica sencilla: el ganado consume hierbas y matorrales que, en caso de no ser controlados, podrían suponer un riesgo significativo durante los meses más calurosos del año. Al alimentarse en estas zonas, los rebaños actúan como una herramienta natural para el mantenimiento del paisaje y la prevención de fuegos.

“Este año ha sido horroroso. Al llover tanto, la hierba estaba altísima. Las ovejas son una herramienta muy buena porque, haciendo su trabajo, que es comer, ayudan a limpiar el monte”, señala Toño Aniés, ganadero en Alquézar. Esta observación pone de manifiesto cómo las condiciones climáticas del año, con lluvias abundantes en primavera, han favorecido el crecimiento descontrolado de la vegetación, lo que incrementa el riesgo de incendios en verano.

En la misma línea, Pablo Oliván, técnico de Seo Birdlife en Aragón, subraya la importancia del pastoreo para evitar acumulaciones de vegetación seca: “Si no hay pastoreo se acumula vegetación, que al final es combustible. En veranos tan secos como este, es muy inflamable y da lugar a grandes incendios forestales como los que estamos sufriendo estos días”.

Además del objetivo principal de prevención de incendios, el proyecto contempla otras actuaciones paralelas de carácter medioambiental y social. En Alquézar, Castillazuelo y Estadilla, por ejemplo, también se están llevando a cabo trabajos de recuperación de antiguas zonas de huerta que, tras años de abandono, están volviendo a ponerse en cultivo. Esta recuperación no solo favorece la biodiversidad y el aprovechamiento sostenible del territorio, sino que también puede suponer una fuente adicional de ingresos y actividad económica para los municipios implicados.

Este tipo de iniciativas refuerzan el papel del medio rural en la gestión activa del paisaje y en la protección frente a riesgos naturales. Al mismo tiempo, suponen una oportunidad para dignificar y visibilizar la labor del pastoreo tradicional, cada vez más valorado en el contexto de lucha contra el cambio climático y la despoblación rural.

Comentarios