La unión de Astún y Candanchú ya entra en fase definitiva y el telecabina costará 35 millones
La unión de las estaciones de esquí de Astún y Candanchú ha dado un paso decisivo hacia su materialización. Por un coste estimado superior a los 35 millones de euros según recoge la Plataforma de Contratación del Sector Público se ha licitado la construcción de un telecabina que conectará ambos dominios esquiables. Con este paso, el esperado proyecto de unión de las estaciones jacetanas se ve más cerca de hacerse realidad, marcando un hito en la infraestructura turística del Pirineo aragonés.
El proyecto del telecabina ha sido diseñado en forma de "L" para facilitar el traslado entre las dos estaciones de esquí sin necesidad de cambiar de transporte, algo que resultaba incómodo para muchos esquiadores, especialmente para las familias que debían arrastrar el equipo entre transbordos. Con esta nueva infraestructura, se eliminarán esos inconvenientes, permitiendo un tránsito más fluido y cómodo entre Candanchú y Astún.
La licitación del proyecto, impulsada por la Mancomunidad de Municipios Alto Valle del Aragón, contempla la redacción y ejecución de la obra, con un presupuesto total de 35 millones de euros. De esta suma, 10 millones provienen de los Fondos Next Generation de la Unión Europea, mientras que otros 3 millones serán aportados por la Diputación de Huesca. El resto del financiamiento correrá a cargo del Gobierno de Aragón, que ha mostrado un fuerte compromiso con el desarrollo turístico de la región.
El proyecto tiene un plazo de ejecución que se divide en dos fases principales. La primera fase debe estar completada al 50% para finales de 2024, lo que refleja la urgencia de cumplir con los plazos establecidos por la financiación europea. La obra completa debe finalizarse antes de marzo de 2026, momento en el que se entregará toda la documentación a Bruselas para asegurar que se han cumplido los requisitos de los fondos europeos.
La telecabina conectará la base de la estación de Candanchú, ubicada en la zona de Pista Grande a una altitud de aproximadamente 1.500 metros, con la zona de Pastores en Astún, situada a 2.000 metros de altitud. El trayecto cubrirá una distancia de 2.8 kilómetros, lo que representa una ampliación de 400 metros con respecto a la planificación inicial del proyecto.
La construcción del telecabina no solo mejorará la experiencia de los esquiadores, sino que también reforzará la posición de las estaciones de Astún y Candanchú como destinos de primer nivel en el Pirineo aragonés. La facilidad de acceso entre ambas estaciones ampliará la superficie esquiable disponible para los visitantes, ofreciendo una mayor diversidad de pistas y servicios.
Este proyecto, que durante años ha sido objeto de debate y planificación, está ahora en su fase definitiva. Si las obras comienzan en el plazo previsto, el telecabina podría estar operando para la temporada de esquí 2025-2026, justo a tiempo para recibir a los esquiadores en un Pirineo aragonés más conectado y accesible que nunca.
LA LICITACIÓN DEL TELECABINA DE CERLER, TAMBIÉN ADELANTE
Esta semana también se ha dado a conocer la licitación del telecabina de Benasque, que conectará este municipio con la estación de Cerler, otro proyecto clave en el Plan de la Nieve de Aragón.
Con un poco más de un mes de retraso respecto a lo planeado, que inicialmente se esperaba para junio, el Ayuntamiento de Benasque ha lanzado la licitación para la construcción de un telecabina que conectará la localidad con el aparcamiento de la estación de esquí de Cerler.
Antes de poder avanzar, se tuvo que completar la expropiación de los terrenos por donde pasará el telecabina, incluyendo áreas donde se colocarán las pilonas y otras donde el cable pasará por encima.
Las obras están licitadas con un presupuesto máximo de 16,3 millones de euros. Las empresas interesadas tienen unas semanas para presentar sus ofertas, y a finales de septiembre se revisarán las propuestas para adjudicar el proyecto. Se espera que el telecabina sea construido por Doppelmayr o Leitner, salvo que surja alguna sorpresa.
Las obras deberán comenzar pronto, al menos en una primera fase, para que en la primavera del próximo año se puedan completar todos los trabajos. El telecabina debe estar listo en menos de un año, con el objetivo de que esté operativo para la temporada de esquí 2025-2026.
En los próximos meses, también se decidirá quién gestionará el nuevo telecabina de Benasque a Cerler: si lo hará el propio ayuntamiento, Aramón o una empresa conjunta. Además, se determinará el costo del billete para usar el telecabina y si estará incluido en el forfait o los pases de temporada.
El principal objetivo es reducir el tráfico en la carretera que lleva a Cerler, especialmente durante la temporada de esquí, y evitar los atascos que se forman cuando hay nevadas. De esta manera, se garantizará el acceso a las pistas sin importar las condiciones meteorológicas.
Además, el telecabina reducirá considerablemente el tiempo necesario para llegar a las pistas, ya que el trayecto se completará en poco más de 5 minutos, dejando a los esquiadores en una zona de acceso directo.