Vecinos de Benasque salen a la calle para reclamar una vivienda: "sólo queremos vivir en nuestro pueblo"
Más de 200 personas se han manifestado en Benasque reclamando el derecho a una vivienda digna. Entre otras cosas, reclaman que Benasque y otros municipios del valle sean considerados "zonas tensionadas" y así poder acceder a viviendas a precios razonables en su propia localidad. El colectivo ha propuesto varias medidas para hacer frente a la crisis habitacional que afecta a la zona.
Entre ellas, la declaración de los municipios del valle de Benasque como zonas tensionadas bajo la nueva Ley de Vivienda, que permitiría limitar los precios de los alquileres. "Es una acción administrativa sencilla, sin coste alguno para los municipios", ha explicado Patrick Gilmartín Aventín, uno de los miembros del colectivo. La medida también contemplaría el aumento del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) a las viviendas vacías, lo que incentivaría a los propietarios a poner sus inmuebles en alquiler. "Esto ayudaría a que los alquileres no superen el 30% del salario medio y que las viviendas vacías no permanezcan sin uso", añadió.
Por su parte, desde el Ayuntamiento de Benasque, han explicado que la manifestación "es sorprendente". "En Benasque se hicieron unas VPO hace muchos años y este año se ha firmado un convenio con DGA para hacer otras 29 viviendas", explica el alcalde de Benasque, Manuel Mora. 4.400.000 millones de euros. Además, ha añadido que el Ayuntamiento ha puesto esos terrenos a disposición del Gobierno de Aragón y está manteniendo reuniones con empresarios para que puedan permutar viviendas y ponerlas a disposición de alquiler de larga estancia.
"Estamos intentando llevar a cabo un proyecto con varias empresas (el ayuntamiento no tiene capacidad para eso) para que construyan una residencia o albergue para trabajadores temporales".
Todo el mundo tiene derecho a manifestarse y expresar sus opinión. Pero el problema de la vivienda no ha nacido hoy ni se va a arreglar hoy. El alcalde también ha explicado que están trabajando en un proyecto de construcción de un albergue para trabajadores que vienen esporádicamente.
En cuanto a las viviendas de uso turístico, comenta que "no se le puede decir a una persona lo que tiene que hacer con su casa, una casa que ha conseguido con su esfuerzo y trabajo". "Esas viviendas están dando un servicio a Benasque ahora que en temporada baja están todos los hoteles cerrados", añade.
PROPUESTAS PARA UNA POSIBLE SOLUCIÓN
Otra de las propuestas destacadas ha sido la creación de una bolsa de vivienda municipal basada en la compra de viviendas vacías o en desuso. Además, el colectivo ha planteado incentivos a los propietarios para que alquilen sus viviendas, dado que muchos no lo hacen por temor a problemas como el impago o la ocupación ilegal. "Proponemos que el Ayuntamiento cubra el seguro de impago y desperfectos durante el primer año de un contrato de larga duración", sugirió Patrick, quien está convencido de que esta medida podría dar seguridad a los propietarios y fomentar que más viviendas entren en el mercado del alquiler.
Uno de los aspectos que más preocupa al colectivo es el uso abusivo de los contratos de alquiler temporales. Según Patrick, "los contratos temporales están siendo utilizados de manera abusiva para evitar compromisos a largo plazo". En este sentido, el colectivo solicita la creación de un canal de denuncias que permita a los ciudadanos informar sobre estos abusos, lo que facilitaría la actuación del Ayuntamiento para corregir esta práctica.
En cuanto a la vivienda turística, el colectivo considera que es necesaria una regulación más estricta, diferenciando entre aquellas gestionadas de manera profesional y las operadas por particulares sin cumplir con las normativas. Patrick destacó que en Canfranc se ha llevado a cabo una iniciativa en la que el Ayuntamiento ha impulsado la búsqueda de viviendas turísticas ilegales, y propuso que medidas similares se apliquen en Benasque para evitar la especulación inmobiliaria.
A pesar de las dificultades, Patrick, quien ha vivido toda su vida en Benasque, expresó su firme deseo de permanecer en el pueblo. "Yo vivo aquí porque soy tozudo, pero al final me tendré que ir", lamentó. La situación de la vivienda en el valle no solo afecta a los nacidos en la zona, sino también a quienes han decidido trasladarse allí en busca de una vida más tranquila. "Somos un colectivo de gente muy variada: gente de toda la vida como yo, pero también personas que han decidido venir aquí".