“Con las nuevas tecnologías, una mujer se puede dedicar a casi todo desde el mundo rural”
Carmen Fernández es la presidenta de la Asociación de Mujeres Empresarias de la Provincia de Huesca (Amephu), una asociación que este año cumple su mayoría de edad con el objetivo de seguir trabajando por las empresarias de la provincia. Hoy, en el Día Internacional de la Mujer rural, hablamos con ella para conocer el trabajo que realizan desde este colectivo.
PREGUNTA: ¿Qué es Amephu y cuales son sus objetivos?
RESPUESTA: Somos una red de mujeres que creemos en el crecimiento profesional a través del contacto personal. Una asociación que no sólo ha crecido durante todos estos años sino que también ha visto un relevo generacional.
PREGUNTA: ¿Por qué deciden asociarse?
RESPUESTA: Porque la soledad del autónomo pesa mucho. Y estar juntas ayuda no sólo a sentirte apoyada sino también a que crezca tu empresa. Las socias generan negocios entre estos contactos, directos o indirectos. Ya sea como titulares de negocios como socias de empresas como directivas o como gestoras. El emprendimiento en soledad es muy duro.
PREGUNTA: ¿Y qué cambios habéis visto en esto años en cuanto a la profesionalización de la mujer?
RESPUESTA: Aunque cada vez haya más mujeres en el mercado laboral, nuestras circunstancias no han cambiado tanto. El peso, la carga, la seguimos llevando las nosotras. Para los hombres, su empresa o negocio es lo primero. Los esteritos poco a poco se van rompiendo, pero la maternidad hace que lleves tu negocio de otra manera.
PREGUNTA: ¿Y en el mundo rural, cuál es la sensación que estáis teniendo en cuanto a la profesionalización de la mujer?
RESPUESTA: En el mundo rural las mujeres tienen una gran trayectoria emprendedora, pero quizá más cubriendo necesidades que aprovechando nichos de mercado. Ahora mismo, con las nuevas tecnologías, te puedes dedicar a casi todo desde un pueblo. Pero para ello hace falta mejores servicios: un mejor transporte público, buenas conexiones y mejores carreteras. No sólo para los nuevos negocios, es necesario incluso para empresas más tradicionales.
PREGUNTA: ¿Qué significa para vosotras el emprendimiento femenino?
RESPUESTA: El emprendimiento femenino lo que hace es asentar población. Tenemos mujeres en el sector del turismo, hostelería y restauración. Pero cada vez más hay mujeres que pueden trabajar en todo tipo de sectores o servicios en un pueblo, y desde ahí criar a sus hijos. Por eso es importante las conexiones: Si en los negocios, montados por mujeres o por hombres, cuentan con buenas comunicaciones, eso favorece a que haya una vuelta relativa al pueblo.
PREGUNTA: ¿Qué otros estereotipos hay que romper?
RESPUESTA: Lo rural no es sólo agricultura o ganadería. También es turismo, vivienda. Y hay que pensar también "qué es rural". Las mujeres que viven en Monzón o Barbastro se sienten identificadas con el mundo rural.
PREGUNTA: ¿Qué consejo le daría a aquellas mujeres que se estén planeando emprender un negocio?
Que se informen. Hay muchos apoyos desde muchas instituciones. Y que antes de lanzarse a la aventura se informen y se formen, porque tenemos muchos recursos que no tienen que pagar porque ya están pagados. Desde las cámaras de comercio y ahora desde el IAF del Gobierno de Aragón ha dado muchos nuevos proyectos y formaciones.