Las pinturas del Monasterio de Sijena siguen esperando la decisión del Supremo
Las pinturas murales del Monasterio de Sijena, consideradas una de las joyas del románico español, continúan expuestas en el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) mientras se espera que el Tribunal Supremo resuelva el recurso interpuesto por la institución museística catalana para impedir su devolución a su lugar de origen: la sala capitular del cenobio oscense. Cuatro años después de la presentación del recurso, la decisión sigue sin fecha para su resolución.
UNA DEMORA JUDICIAL QUE SE ALARGA EN EL TIEMPO
El conflicto legal por las pinturas de Sijena se remonta a noviembre de 2017, cuando el Juzgado de Primera Instancia n.º 2 de Huesca dictó una sentencia que reconocía que las pinturas pertenecen a Aragón y debían regresar al monasterio. Sin embargo, la jueza decidió no ejecutar la sentencia de inmediato debido a los recursos presentados desde Cataluña, que argumentaban la fragilidad de las obras y la posibilidad de que una decisión superior pudiera revertir el fallo.
El caso pasó entonces a la Audiencia Provincial de Huesca, que en octubre de 2020 confirmó la resolución a favor de Aragón. No obstante, el MNAC presentó un nuevo recurso ante la Sala Primera (Civil) del Tribunal Supremo en noviembre de 2020. Desde entonces, el expediente permanece pendiente de ser debatido y resuelto.
Fuentes del Supremo han informado que el caso de las pinturas de Sijena sigue acumulado junto a otros recursos, esperando su turno para ser analizado. Este retraso duplica el tiempo medio de resolución de causas civiles en el Tribunal Supremo, estimado en 25 meses según las estadísticas oficiales del propio tribunal. Aunque se reconoce que el tiempo transcurrido es superior a la media, se argumenta que la Sala Primera da prioridad a causas de familia y de derechos fundamentales, además de contar actualmente con solo seis de los diez magistrados que deberían conformarla.
ARAGÓN PREPARA EL REGRESO DE LAS PINTURAS DE SIJENA
Mientras se espera una decisión definitiva, el Gobierno de Aragón ha avanzado en la adecuación de los espacios del Monasterio de Sijena para albergar tanto los bienes que ya regresaron desde el Museo de Lérida como las pinturas murales que continúan en el MNAC. Desde la anterior legislatura, se han realizado obras de adaptación museística para garantizar que las pinturas puedan ser expuestas en su emplazamiento original con las condiciones de conservación necesarias.
En marzo de 2021, tras la resolución favorable de la Audiencia de Huesca, la entonces directora general de Patrimonio del Gobierno aragonés, Marisancho Menjón, estimó que el fallo del Supremo no se retrasaría y que el traslado de las pinturas podría llevarse a cabo a finales de 2022 o principios de 2023. Sin embargo, la espera se ha prolongado más de lo previsto.
Para Jorge Español, letrado del Ayuntamiento de Villanueva de Sijena, este retraso constituye una "anomalía judicial" que debe resolverse cuanto antes, teniendo en cuenta el tiempo transcurrido desde que las pinturas fueron retiradas de sus muros originales. Estas obras fueron arrancadas por el historiador del arte José Gudiol por orden de la Generalitat de Cataluña durante los primeros años de la Guerra Civil española.
El regreso de las pinturas murales de Sijena a Aragón no solo es una cuestión legal, sino también de justicia histórica y de preservación del patrimonio cultural aragonés. La resolución definitiva del Tribunal Supremo marcará un antes y un después en uno de los litigios patrimoniales más relevantes de las últimas décadas.

