El nuevo Plan de Movilidad en Huesca: ¿en qué consiste? ¿hay restricciones de coches?

Es un requisito previo y obligatorio para poner en marcha la futura Zona de Bajas Emisiones (ZBE)

El Ayuntamiento de Huesca se prepara para aprobar de forma definitiva el nuevo Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS), un documento que marca la hoja de ruta de la ciudad en materia de desplazamientos y que será debatido en el pleno municipal de este viernes. La Comisión de Urbanismo ya ha emitido un informe favorable, tras superar el periodo de exposición pública en el que solo se presentó una alegación, finalmente desestimada al estar ya contemplada la cuestión que planteaba, la creación de corredores verdes, dentro del propio proyecto.

El dictamen ha contado con el apoyo del equipo de gobierno del Partido Popular (PP) y del concejal no adscrito y exmiembro de Vox, Antonio Laborda, cuyo voto resulta determinante para que los populares alcancen la mayoría en el pleno. En el lado contrario, PSOE y Vox han manifestado su rechazo al documento, al considerar que algunas de las medidas incluidas no responden a los objetivos de sostenibilidad que el plan proclama.

Un paso necesario hacia la Zona de Bajas Emisiones

La aprobación del PMUS es un requisito previo y obligatorio para poner en marcha la futura Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en Huesca, tal como exige la legislación estatal. Según ha anunciado el Ayuntamiento, el documento que regulará la ZBE, junto con la ordenanza correspondiente, se presentará previsiblemente en el pleno del mes de noviembre.

El nuevo plan incorpora medidas que servirán de base para la futura delimitación de esta zona, como la definición de áreas de prioridad peatonal, similares a las ya implantadas en 2013. Desde el gobierno municipal se subraya que esa peatonalización previa permitirá evitar la instalación de sistemas de control de acceso mediante etiquetas medioambientales, algo que sí ocurre en otras ciudades españolas.

Cambios en la movilidad urbana

Entre las novedades del PMUS figura la implantación de zonas de prioridad peatonal con limitación de velocidad a 20 kilómetros por hora, acompañadas de una señalización específica para garantizar su cumplimiento. Esta medida se aplicará, por ejemplo, en la calle del Desengaño, según se recoge en el documento.

Otra de las iniciativas destacadas es la creación de entornos escolares más seguros, con regulaciones particulares para favorecer la movilidad peatonal y el uso del transporte público o alternativo. El objetivo, según el Ayuntamiento, es mejorar la accesibilidad y reducir la presencia de vehículos en las inmediaciones de los centros educativos.

Críticas de la oposición socialista

El Grupo Municipal Socialista ha justificado su voto en contra alegando que, aunque comparte los objetivos generales del plan, no puede respaldar un proyecto que, a su juicio, se utiliza como pretexto para ampliar la zona azul de estacionamiento regulado. Los socialistas sostienen que el gobierno local pretende incrementar las plazas de pago más allá de lo previsto en el contrato de gestión, algo que consideran “injustificado”.

El concejal del PSOE Fernando García Suárez ha explicado que los fines del plan —impulsar una movilidad sostenible, fomentar el transporte público y favorecer los desplazamientos a pie— coinciden con las prioridades de su grupo, pero ha acusado a la alcaldesa Lorena Orduna de emplear estos objetivos “como excusa para crear 450 nuevas plazas de zona azul”. García Suárez ha añadido que esta ampliación “responde más a una intención recaudatoria que a una necesidad real de ordenación del tráfico”.

El edil ha recordado además que las tarifas de la zona azul aumentaron un 12,5% el año pasado, y que recientemente se han pintado 89 nuevas plazas en el entorno de los juzgados y del centro de salud Fidel Pagés, en el barrio de Los Olivos. “Apoyamos un modelo de movilidad sostenible y participativa —ha señalado—, pero no avalaremos medidas que supongan más costes para los vecinos”.

La posición del equipo de gobierno

Por su parte, el concejal de Movilidad, Iván Rodríguez, ha defendido que el documento “es una herramienta orientativa para abordar los principales problemas de movilidad de la ciudad” y ha lamentado el rechazo socialista. En relación con las críticas sobre la ampliación de la zona azul, Rodríguez ha aclarado que el plan solo incluye un estudio de áreas con saturación de aparcamiento, lo que “no implica necesariamente que se vayan a ampliar las zonas reguladas”.

El gobierno local insiste en que el PMUS busca ordenar el tráfico, mejorar la seguridad vial y promover formas de desplazamiento más sostenibles, en línea con los compromisos medioambientales fijados para las ciudades españolas.

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