Las riadas dejan a un Jánovas aislado que vuelve a reclamar el plan de restitución

Las riadas que de las últimas semanas han destrozado de nuevo (y ya van seis veces este año) el vado del río Ara, la plataforma de tierra que sirve de acceso a los vecinos de Jánovas desde la carretera N-260. 
La iglesia de San Miguel domina el caserío de Jánovas / GA
La iglesia de San Miguel domina el caserío de Jánovas / GA

Jánovas se enfrenta una vez más a las consecuencias de la falta de infraestructuras y de una solución definitiva al conflicto que arrastra desde hace más de 50 años. Las riadas que de las últimas semanas han destrozado de nuevo (y ya van seis veces este año) el vado del río Ara, la plataforma de tierra que sirve de acceso a los vecinos de Jánovas desde la carretera N-260

Una situación que que vuelve a poner de relieve la necesidad de un puente que salve el cauce para acceder Jánovas, San Felices, Albella y Planillo, tres pueblos habitados que, aunque tienen otro acceso, utilizan este vado porque así ahorran tiempo.

"Este vado lo puso la Confederación Hidrográfica del Ebro como favor hasta que tuviéramos el puente definitivo", explica el alcalde de Fiscal, Manuel Larrosa. "Ahora, los vecinos tienen que caminar o dar una vuelta de casi 40 minutos por una pista en condiciones deplorables. Es inaceptable", denuncia el alcalde. En este momento, viven seis vecinos permanentes en el pueblo, muchos de ellos mayores, pero aún hay familias que desean rehabilitar sus viviendas y no pueden hacerlo debido a la falta de acceso y servicios.

El origen de todo el conflicto se remonta a los años 60, cuando el gobierno español y la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) proyectaron la construcción de un embalse en el río Ara. La finalidad era dotar de agua a la cuenca del Ebro y generar energía hidroeléctrica. El proyecto implicaba la construcción de una gran infraestructura, el embalse de Jánovas, que inundaría varios núcleos de población, entre ellos el propio Jánovas, Velilla y Lascorz.

En 1960, el gobierno español expropió las tierras de los habitantes de estos pueblos para llevar a cabo la obra. Pero unos años más tarde el embalse de Jánovas se no superó el informe de impacto ambiental y el embalse nunca se construyó.  

"La ley contempla que cuando un proyecto que implica expropiaciones no se lleva a cabo los afectados tienen derecho a que se les devuelvan las tierras o se les resarza adecuadamente. Pero los años pasaron y muchas de las tierras expropiadas ya no estaban en las condiciones en las que fueron entregadas a la administración", explica el alcalde. Además, las viviendas que quedaron vacías fueron rápidamente saqueadas y deterioradas, lo que dificultó aún más su recuperación.

PLAN DE RESTITUCIÓN, OTRA PROMESA INCLUMPLIDA

En el contexto de esta situación, la administración española y la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) firmaron, en 2012, un plan de restitución de la zona. Este plan tenía como objetivo, entre otras cosas, la rehabilitación de los núcleos de Jánovas, Velilla y Lascorz, y la recuperación de los terrenos expropiados. También se comprometieron a invertir unos 17 millones de euros en las infraestructuras y en la mejora de los accesos, como el puente que conecta Jánovas con el resto de la comarca, unos fondos que nunca han llegado. 

"A lo largo de los años, las autoridades han contratado consultoras, realizado estudios y diseñado proyectos, pero el dinero nunca llega". "Han estado haciendo estudios y proyectos durante 20 años, pero no se han ejecutado. Es vergonzoso que se firme un convenio y no se cumpla", añade.

El plan de desarrollo sostenible para los núcleos afectados, que actualmente está en marcha, ha sido criticado por no abordar las necesidades reales de la zona. El plan se centra en la restauración de infraestructuras básicas, pero no proporciona una solución integral para la reconstrucción de los pueblos, la rehabilitación de las viviendas ni el regreso de los vecinos.

El consejero de Vertebración del Territorio del Gobierno de Aragón, José Luis Soro, criticaba el pasado mes de febrero que el Plan de Desarrollo Sostenible para los núcleos de Jánovas, Lavelilla y Lacort se fuera a convertir, tras conocerse el informe de la Confederación Hidrográfica del Ebro, en un mero plan de restitución de infraestructuras. 

Soro explicó que “frente a la versión inicial del plan, la CHE reduce el presupuesto de 23.400.000 a 14.360.000, lo que supone un 38% y las actuaciones pasan de nueve a seis, desapareciendo tres actuaciones fundamentales, como son la restitución del río Ara, valorada en 1.800.000; regadíos y concentración parcelaria, con dos millones y el enunciado relativo a servicios públicos en núcleos habitados de Fiscal aparece sin consignación presupuestaria”. 

Sí que hay tres actuaciones que se mantienen y que son: Urbanización de Jánovas, Lacort y Lavelilla; EDAR de Jánovas, Lacort y Lavelilla y la rehabilitación del patrimonio histórico. 

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