Un montañero pierde la vida al tropezar y caer por el canal de Torla

Con él son ya 27 el número de fallecidos en accidentes de montaña en lo que va de 2024, 14 más que en todo el 2023
Imagen de archivo de un rescate de la Guardia Civil este verano.
Imagen de archivo de un rescate de la Guardia Civil este verano.

El puente de agosto se ha vuelto a cobrar otra vida en la montaña. Se trata de un holandés de 71 años en el Pirineo, que sufrió un tropiezo realizando la travesía de Forqueta de Gabieto, término municipal de Torla, y cayó por un canal perdiendo la vida al instante. Con él son ya 27 el número de fallecidos en accidentes de montaña en lo que va de 2024. Esta cifra es más del doble de la registrada en todo el año 2023, cuando 13 personas perdieron la vida en las montañas aragonesas.

A las 12:00 horas del domingo, se recibió el aviso que movilizó al Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM) de Boltaña, a la Unidad Aérea de Benasque y a los sanitarios del 061. Al llegar al lugar, el equipo médico solo pudo certificar el fallecimiento del hombre debido a las graves lesiones sufridas en la caída. El cuerpo fue trasladado a la helisuperficie de Boltaña y posteriormente al depósito de cadáveres de Huesca.

Este accidente es el tercero registrado en la misma jornada y forma parte de un fin de semana particularmente complicado en las montañas aragonesas, con un total de nueve rescates realizados por el GREIM desde el pasado viernes 16 de agosto, el puente con más afluencia del año en lo que a nuestras montañas se refiere.

Entre las intervenciones, además del lamentable fallecimiento, se encuentran varios casos de indisposiciones y lesiones: un senderista en Gistaín y un bañista en Pueyo de Araguás tuvieron que ser atendidos por malestar; una senderista sufrió una posible indigestión en el refugio de Bachimaña; otro montañero quedó enriscado en la Selva de Oza; y un senderista sufrió un esguince en el Pico la Raca, en Canfranc.

Además, se atendió a otro senderista con una posible luxación de hombro en el valle de Izas, un barranquista con una posible fractura de tibia y peroné en Bierge, y un senderista que sufrió una posible fractura de cúbito y radio tras un tropiezo en el refugio de Respumoso.

El alarmante incremento de accidentes mortales en montaña en lo que va de año, comparado con 2023, pone de manifiesto la importancia de la precaución y el respeto a las medidas de seguridad en estas actividades. Este verano está resultando ser uno de los más trágicos de la última década.