Las 6 piscinas más increíbles de Aragón: en un desierto, a 1.200 metros o con cascadas

Aragón cuenta con una amplia variedad geográfica y riqueza paisajística
No hace falta irse a las Islas Baleares / HOY ARAGÓN
No hace falta irse a las Islas Baleares / HOY ARAGÓN

Cuando las temperaturas se disparan, el calor puede convertirse en un factor determinante a la hora de elegir el destino para las vacaciones de verano. Aragón, con su variedad geográfica y riqueza paisajística, ofrece alternativas refrescantes más allá de las tradicionales playas.

Desde parajes naturales hasta lugares urbanos con encanto, la comunidad cuenta con algunas de las piscinas más singulares del país. Seis de ellas destacan por su ubicación, entorno o diseño, convirtiéndose en opciones perfectas para combatir el calor sin renunciar a la experiencia de conocer rincones únicos.

Salto del Bierge, una joya natural en la Sierra de Guara

Situada al final del barranco de La Peonera, en el cauce del río Alcanadre, esta piscina natural en plena Sierra de Guara es una de las más conocidas de Aragón. El Salto del Bierge combina naturaleza, aventura y baño en un entorno espectacular. Desde 2018, el acceso está regulado para garantizar la seguridad de los visitantes, y es necesario pagar una tasa simbólica de dos euros. Aunque ya no está permitido saltar desde la cascada, el baño sigue siendo una experiencia inmejorable, rodeado de vegetación y formaciones rocosas.

El Parrizal de Beceite, naturaleza cristalina en el Matarraña

En el Matarraña, una de las comarcas más pintorescas de Aragón, se encuentra el Parrizal. Este recorrido natural ofrece a lo largo de varios kilómetros una sucesión de pozas y pequeñas cascadas de aguas transparentes. Eso sí, el baño está prohibido en el tramo del citado Parrizal. El acceso, perfectamente señalizado desde Beceite, lo convierte en una opción accesible para familias o quienes busquen una escapada tranquila. La limpieza de sus aguas y la belleza del entorno lo hacen comparable a enclaves más conocidos del Mediterráneo.

Piscina municipal de Panticosa, baño con vistas en el Pirineo

No todas las piscinas municipales pueden presumir de tener vistas como las de Panticosa. Este municipio oscense ofrece durante los meses estivales una piscina perfectamente integrada en el paisaje pirenaico. Desde sus instalaciones se puede contemplar el embalse de Búbal y el entorno montañoso, convirtiendo el baño en una experiencia de plena conexión con la naturaleza. Ideal para quienes deseen combinar actividades al aire libre con momentos de descanso.

Piscina del Hotel Hiberus, arquitectura moderna y río Ebro

En Zaragoza capital, el Hotel Hiberus ofrece a sus huéspedes una piscina con una panorámica difícil de igualar. Ubicada en la zona de la Expo, desde ella es posible divisar el Pabellón Puente, obra de la arquitecta Zaha Hadid, y el Puente del Tercer Milenio, uno de los más largos del mundo en su categoría. Todo ello con el río Ebro como telón de fondo. Un enclave moderno que combina diseño y confort urbano.

Piscina del Hotel Alfonso, un oasis en las alturas

También en Zaragoza, pero en pleno centro, se encuentra la piscina del Hotel Alfonso. Situada en la planta doce, esta terraza ofrece unas vistas privilegiadas del skyline de la ciudad. Entre los edificios visibles desde su altura destacan el antiguo Banco de Aragón, la Adriática —el primer rascacielos zaragozano— y la Basílica del Pilar. La piscina está disponible en temporada de verano, de junio a septiembre, y ofrece una experiencia exclusiva en plena ciudad.

Hotel Cueva de Tardienta, innovación en el desierto de Los Monegros

Los Monegros no solo ofrecen paisajes semidesérticos y horizontes infinitos, sino también propuestas sorprendentes como el Hotel Cueva de Tardienta. Este alojamiento, excavado en la propia montaña, cuenta con una piscina en un entorno insólito. Sus ocho habitaciones se integran en una construcción subterránea que combina sostenibilidad y originalidad. Los atardeceres desde este lugar son especialmente recomendables, convirtiéndolo en una experiencia sensorial más allá del simple baño.

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