Un autónomo con 63 años y de Zaragoza logra una pensión de jubilación de 1.820 euros
Un trabajador autónomo de Zaragoza ha conseguido jubilarse antes de tiempo, a los 63 años con una pensión mensual de 1.820 euros. Esto ha sido posible después de una larga batalla administrativa y judicial con la Seguridad Social. Así lo ha informado COPE, que ha recogido los detalles de una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA), que respalda la decisión de otorgarle la pensión anticipada, a pesar de que el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) se había opuesto inicialmente.
La cantidad que le corresponde es un 79% de su base reguladora, que es de 2.303,44 euros. Después de 39 años trabajando como agente comercial, el tribunal ha decidido que tiene derecho a esa pensión. Este caso es importante, ya que se aleja del criterio habitual del INSS, que había rechazado su solicitud argumentando que no estaba en una situación de alta o similar al alta cuando presentó su reclamo.
En 2020, el autónomo tuvo que dejar su negocio debido a problemas económicos. Después de eso, se registró como buscador de empleo, lo que le permitió seguir vinculado al mundo laboral sin hacer nuevos pagos a la Seguridad Social. Fue en febrero de 2023, cuando cumplió 63 años, cuando decidió que era el momento de solicitar su jubilación anticipada. Sin embargo, el INSS rechazó esa solicitud, alegando que simplemente estar registrado como demandante de empleo no era suficiente para considerarlo en una situación legal de alta, como requiere la Ley General de la Seguridad Social (LGSS) para poder jubilarse anticipadamente.
El INSS argumentó que su cese de actividad fue una decisión propia y que su situación posterior no llenaba las condiciones establecidas en la normativa. Además, no aplicaron ciertas disposiciones transitorias de la LGSS que podrían dar un poco de margen en estas circunstancias. Ante este rechazo, el autónomo presentó una reclamación previa, que también fue denegada, así que decidió llevar su caso a los tribunales.
El asunto fue atendido primero por el Juzgado de lo Social número 4 de Zaragoza, que apoyó al demandante. Según el juez, el hecho de estar inscrito como demandante de empleo y tener 39 años de aportes suficientes era razón suficiente para considerar que la persona estaba en una situación similar a la de alta. Así que decidió que debía concederle la pensión a partir de enero de 2023.
A pesar de este fallo, el INSS no se dio por vencido y presentó un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA). La pelea se centraba en cómo interpretarlo, específicamente en lo que significa situación asimilada al alta. El tribunal decidió a favor del trabajador, confirmando el fallo del juzgado inferior y desestimando el recurso del INSS. Subrayaron que el hecho de seguir inscrito como demandante de empleo y querer estar disponible para trabajar era suficiente para cumplir con el requisito.


