Azcón no da plazos para la investidura pero insiste: el próximo Gobierno de Aragón "será encabezado por el PP y Vox tendrá un papel importante

El presidente en funciones no ha confirmado si estará investido el 23 de abril, Día de Aragón, pero ha asegurado que el proceso se acelerará en las próximas semanas.

Jorge Azcón ha roto este miércoles el silencio sobre el estado de las negociaciones para la formación del nuevo Gobierno de Aragón. El presidente en funciones, que compareció ante los medios tras la firma del convenio del DAT Alierta junto a la alcaldesa de Zaragoza Natalia Chueca, confirmó que los contactos con Vox "se han iniciado" y anticipó que "en los próximos días y en las próximas semanas se van a acelerar". Lo hizo, eso sí, con una condición previa: "Las negociaciones tienen que hacerse de una forma discreta".

La declaración despeja la principal incógnita que pesaba sobre la política aragonesa desde las elecciones del 8 de febrero: si el PP buscará un acuerdo con Vox o intentará gobernar en solitario. Azcón no dejó lugar a dudas. "El próximo Gobierno será un gobierno encabezado por el Partido Popular, en el que Vox va a tener un papel importante", afirmó con claridad, aunque precisó que la cuestión de las consejerías que podría asumir el partido de Santiago Abascal "no es un debate que esté sobre la mesa todavía".

Sin plazos y sin confirmar el 23 de abril

Una de las preguntas que más expectación generaba era si Azcón estará investido el 23 de abril, Día de Aragón, una fecha con fuerte carga simbólica que en legislaturas anteriores ha servido de hito para la toma de posesión del presidente de la comunidad. El propio Azcón no lo confirmó ni lo descartó. Se limitó a insistir en que el objetivo es que "el Gobierno eche a andar cuanto antes" y que se trabaja para "que cuanto antes se pueda firmar un buen acuerdo de gobierno para los aragoneses".

La discreción que reclama para las negociaciones y la ausencia de plazos concretos apuntan a que el proceso podría alargarse más allá de esa fecha, aunque el presidente en funciones dejó claro que la voluntad política de acelerarlo existe. "Por supuesto, vamos a acelerar los procesos para que el Gobierno de Aragón se pueda conformar cuanto antes", subrayó.

El Gobierno en funciones, activo pese a las limitaciones

Azcón aprovechó la comparecencia para desmentir la imagen de un Ejecutivo paralizado por la situación de interinidad. La firma del convenio del DAT Alierta —el ambicioso proyecto de distrito tecnológico en el entorno del Campus Río Ebro de Zaragoza, con más de 200 millones de inversión comprometida y el respaldo de empresas como Siemens o Circe— fue el escenario elegido deliberadamente para lanzar ese mensaje.

"El Gobierno de Aragón sigue trabajando y la presentación de este proyecto es un buen ejemplo. El Gobierno de Aragón, aunque esté en funciones, no significa que esté sin trabajar. Está trabajando, pero es verdad que hay determinados acuerdos que la ley no nos permite tomar", diferenció. Una aclaración que busca trasladar a la ciudadanía que la maquinaria administrativa sigue funcionando, aunque las decisiones de mayor calado político queden en suspenso hasta la investidura.

El DAT Alierta, de hecho, fue mencionado expresamente por Azcón como uno de los proyectos que "tienen que seguir" con el nuevo Gobierno, lo que lo convierte en una de las prioridades declaradas de la próxima legislatura independientemente del color del Ejecutivo que finalmente se forme.

La oposición, en el punto de mira

Azcón no dejó pasar la oportunidad de arremeter contra la oposición, en particular contra el PSOE, al que acusó de criticar al nuevo Gobierno antes incluso de que esté formado. "Ya nos están criticando en el día a día", señaló, interpretando esa actitud como una señal de que la posición del resto de partidos respecto a la formación del nuevo Ejecutivo es "clara". Una lectura que apunta a que Azcón no espera apoyos más allá de Vox y que la aritmética parlamentaria en las Cortes de Aragón se resolverá, una vez más, en el eje PP-Vox.

Lo que queda por resolver, y que las próximas semanas irán despejando, es el contenido concreto del acuerdo: qué consejerías asumirá Vox, qué compromisos programáticos se incluirán en el pacto y qué margen de maniobra tendrá el PP para gobernar con un socio que en otras comunidades autónomas ha demostrado ser una compañía incómoda en determinados momentos de la legislatura. Azcón, por ahora, ha optado por la discreción. El reloj, sin embargo, corre.

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