El campo de fútbol de Biescas lleva décadas abierto... hasta ahora: un vallado prohíbe entrar
El campo de fútbol municipal de Biescas lleva décadas siendo algo más que un campo de fútbol. Vecinos, veraneantes y visitantes lo han usado libremente como punto de encuentro, como pista improvisada de atletismo, como lugar donde los niños juegan mientras los mayores echan una partida de petanca en la instalación contigua.
Todo eso ha cambiado de golpe con el reciente vallado del recinto, una decisión que ha generado malestar entre los habitantes del municipio oscense y que el grupo municipal del PAR ha llevado al debate político reclamando explicaciones al equipo de gobierno.
Más que un campo: lo que el vallado ha cerrado
El impacto del vallado va bastante más allá del propio terreno de juego. Junto con el campo, han quedado inaccesibles el parque situado junto a los vestuarios, la pista de petanca y el espacio exterior que muchos vecinos utilizaban de forma habitual como pista de atletismo improvisada. Cuatro usos distintos, cuatro espacios de ocio y convivencia, clausurados de un plumazo.
Para un municipio del tamaño de Biescas, perder de forma simultánea esos espacios no es un asunto menor. Son instalaciones de uso cotidiano, especialmente en los meses de verano, cuando la población se multiplica con la llegada de turistas y veraneantes al Pirineo. El parque junto a los vestuarios, en particular, es un espacio habitual para familias con niños pequeños que ahora se encuentran sin alternativa en esa zona del municipio.
Desde el PAR lo señalan con claridad: "Esta decisión amplía de forma considerable el impacto de la medida y agrava de forma innecesaria el perjuicio para la vida social y el ocio en el municipio."
El PAR exige transparencia y busca alternativas
El grupo municipal aragonesista ha planteado al equipo de gobierno dos peticiones concretas. La primera, que explique con claridad los motivos que han llevado a adoptar la medida —algo que, hasta ahora, no habría quedado suficientemente justificado ante los vecinos—. La segunda, que valore fórmulas alternativas que permitan recuperar el acceso al campo, al menos mediante horarios regulados o sistemas de uso compatibles con su conservación.
"Entendemos la necesidad de garantizar su conservación y buen uso, pero consideramos que decisiones de este alcance deben adoptarse con transparencia, participación y buscando fórmulas equilibradas", han señalado desde el partido. La postura del PAR no es contraria al mantenimiento de la instalación —reconoce que puede haber razones para el cierre—, sino a la forma en que se ha tomado la decisión y a la falta de comunicación con los vecinos.
El grupo recuerda, además, que el campo es "una instalación municipal, mantenida con recursos públicos y, por tanto, debe orientarse prioritariamente al servicio del conjunto de los vecinos." Un argumento difícil de rebatir.
El pleno, próxima cita
El PAR ha animado a los vecinos de Biescas a acudir al próximo pleno municipal y a trasladar directamente sus preocupaciones sobre el asunto. La llamada a la participación ciudadana es también una forma de presión política: cuanta más presencia vecinal haya en el pleno, más difícil le resultará al equipo de gobierno esquivar el debate.
Por el momento, el Ayuntamiento de Biescas no ha hecho pública su versión de los hechos ni ha explicado los motivos concretos del vallado. La pelota, en sentido literal y figurado, está en el tejado del equipo de gobierno. Los vecinos de Biescas esperan una respuesta.
