Los partidos de los que nadie habla para el 8F en Aragón: ni PACMA, ni un grupo latino, ni Coalición Aragonesa, ni SALF...

Los aragoneses encontrarán en las urnas un abanico más amplio de lo habitual: hasta 15 papeletas según la provincia. A los ocho partidos con representación en las Cortes se suman otras siete candidaturas, con un debut que llama especialmente la atención: Se Acabó La Fiesta (SALF), el partido de Alvise Pérez, que llega tras su irrupción en las europeas.
Varios de los candidatos que se presentan a estas elecciones aragonesas, y no son tan conocidos: PACMA, Coalición Aragonesa, SALF... / HOY ARAGÓN

El 8 de febrero, Aragón afrontará unas elecciones autonómicas históricas también por el tamaño del “menú” electoral. El número exacto de opciones variará en función de cada provincia, pero en conjunto los aragoneses podrán elegir entre 15 papeletas.

A las ocho formaciones con representación en las Cortes —PP, PSOE, Vox, CHA, Aragón-Teruel Existe, Podemos, IU y PAR— se suman siete candidaturas que intentarán abrirse paso en un Parlamento fragmentado y con un bloque de derechas que, según los sondeos, sigue necesitando socios para gobernar.

La principal novedad es el estreno en unas autonómicas aragonesas de Se Acabó La Fiesta (SALF), el partido del agitador ultra Alvise Pérez. La formación concurrirá por segunda vez a unas elecciones tras su salto a la política institucional en los comicios europeos de 2024, donde dio la sorpresa a nivel nacional al reunir 800.763 votos.

En Aragón obtuvo 26.512, lo que la situó como cuarta fuerza en la comunidad, por detrás de PP, PSOE y Vox, y ese resultado se tradujo en tres eurodiputados. Ahora, SALF intenta trasladar ese golpe de efecto a una cita autonómica marcada por la polarización y por la pelea en los márgenes del voto.

En el lado contrario, hay una ausencia significativa: Ciudadanos no estará en la carrera. En 2023, el primer partido que se quedó fuera del Parlamento aragonés fue la coalición Cs–Tú Aragón, que se quedó en 8.382 votos. Con una implantación ya testimonial, la formación naranja no concurrirá este 8F, dejando huérfano parte del espacio que durante años ocupó el centro liberal.

Entre quienes sí repiten aparece un clásico de la oferta electoral: Pacma. El partido animalista vuelve a presentarse, como ha hecho en anteriores convocatorias, aunque su techo en Aragón sigue siendo bajo: en las autonómicas de 2023 obtuvo 3.208 sufragios y volvió a quedarse lejos de la representación.

También se cuela en la papeleta la Coalición Aragonesa, una alianza compuesta —según detallan— por un 60% de integrantes de FIA junto a independientes y el partido de latinos Proponemos. La candidatura tendrá como aspirante a la Presidencia al abogado Amadeo Escolán y busca hacerse un hueco en un electorado que, elección tras elección, muestra sensibilidad hacia marcas locales o de protesta.

En esa misma lógica de voto simbólico o de castigo entra Escaños en Blanco, una formación que se presenta como partido-protesta con un objetivo singular: dejar sin uso el escaño que obtendría si lograra representación. Un mensaje dirigido a quienes quieren expresar rechazo al sistema sin quedarse en la abstención.

El listado se completa con candidaturas que solo aparecerán en determinadas provincias. Por Zaragoza concurren el Partido Comunista de los Trabajadores de España y Por un mundo más justo, que también se presenta por Huesca. En la provincia oscense, además, los electores encontrarán la papeleta de Entre todos Bajo/Baix Cinca.

Con este tablero, el 8F no solo decidirá quién gobierna Aragón, sino también cuánto peso real tendrán los votos que se reparten fuera de los grandes bloques. La multiplicación de papeletas puede fragmentar aún más el mapa electoral, influir en el reparto final de escaños y abrir una pregunta clave: si la novedad de SALF y la suma de “los otros” logran convertirse en representación… o si, una vez más, el Parlamento se decide entre los de siempre.