El lugar de Aragón que crea miles de empleos y no tiene techo
En el corazón de la provincia de Zaragoza, un municipio conocido por su tranquilidad y su tradición rural, está viviendo una transformación económica y social sin precedentes. La llegada del centro logístico de BonÀrea ha supuesto una inyección de empleo y desarrollo.
Un motor económico en expansión
Con una inversión que ya supera los 200 millones de euros y un objetivo final de 400 millones, BonÀrea está transformando Épila en un epicentro logístico. Este complejo, que abastece a unas 600 tiendas y espera alcanzar las 1.000 en pocos años, ya genera más de 100 empleos y se proyecta que en seis años empleará a 4.000 personas. Además, el impacto positivo se extiende al sector primario, proporcionando nuevas oportunidades a agricultores y ganaderos de la región.
Entre las nuevas instalaciones destaca la planta de frutos secos, con una capacidad de procesamiento de 4.000 kilos de almendras por hora, que estará operativa a finales de año. Javier Jiménez, director del proyecto, subraya la importancia de este desarrollo para la economía local y regional, destacando la relevancia de la almendra en la economía de Épila.
El alcalde ha destacado la necesidad de reforzar las infraestructuras y garantizar la seguridad para acompañar el crecimiento económico, pero muchos vecinos consideran insuficientes las medidas tomadas hasta ahora.






