Un zaragozano cría a su hijo durante cuatro años y tras una prueba de ADN descubre que su padre biológico es otro

La madre del pequeño ha iniciado una demanda contra el que creía que era su padre para retirarle sus apellidos del registro
Imagen del Palacio de Justicia de Zaragoza/H.A.
Imagen del Palacio de Justicia de Zaragoza donde se celebró el juicio/H.A.

Se trata de una historia que bien podría ser el guion de una telenovela. El caso es que sucedió en Zaragoza capital y con dos protagonistas que tuvieron, al parecer, una relación sentimental. Empecemos por el principio, allá por enero de 2010, cuando la demandante y madre del menor contrajo matrimonio con un hombre, que a efectos legales, siempre ha sido su marido.

Según refleja la información de este caso a la que ha tenido acceso HOY ARAGÓN, durante el matrimonio, ambos quisieron tener descendientes pero estos no llegaban. Ante esta situación, se sometieron a diferentes pruebas y, finalmente, el marido fue diagnosticado con 'subfertilidad', es decir, algo que suponía la imposibilidad, o en su caso una muy remota posibilidad, de que este hombre pudiera engendrar un hijo.

Posteriormente, entre los cónyuges surgieron divergencias que los llevaron a separarse durante un tiempo, aunque nunca llegaron legalmente a divorciarse. Tras la separación, ella inició una relación de noviazgo con otro hombre, la persona demandada en esta historia. 

Durante la pandemia, esta relación atravesó una crisis y ella decidió reanudar relaciones sentimentales con su marido, quien no había dejado de serlo a efectos legales. En ese momento, la mujer se quedó embarazada.

 Dado que su marido estaba diagnosticado con 'subfertilidad', ninguno de los dos se planteó que el niño fuera de ambos, sino que el padre era el hombre con el que había estado hasta la llegada de la pandemia. El pequeño nació en diciembre de 2021, y su madre le inscribió con los apellidos del demandado y con la autorización de su marido.

Tras el nacimiento del menor, su madre, según su defensa, dejó de ver al demandado y reinició la relación con el hombre con el que se había casado años antes y con el que nunca inició trámites de separación en un juzgado.

Una mancha que levantó sospechas

En la navidad de 2024, según explica en su escrito la parte demandante, la abuela del pequeño estaba cambiándole el pañal cuando vio que tenía un lunar de nacimiento en las nalgas que su hijo. Tras este descubrimiento, fue a decirle a su hijo que el niño si que podía ser suyo, a pesar de su infertilidad.

Tras someterse a una prueba de fertilidad, descubrieron que era el padre biológico del menor. La sorpresa fue enorme ya que casi cuatro años después de su nacimiento, tras llevar los apellidos de otro hombre y pensar que, en principio, nunca se platearon que fuese su hijo al no ser fértil descubría que en realidad si que era suyo. Y todo por una mancha que la madre de él y abuela del pequeño descubrió cambiándole el pañal.

La madre del niño, tras enterarse, informó telefónicamente al que creía que era su padre hasta ese momento que acababa de enterarse de que el hijo era de su marido, y que se debía impugnar la filiación y, en consecuencia, reconocer al padre biológico.

Según la parte demandante, éste se ha negado a admitir la realidad de los hechos, y de ahí que se interpusiese dicha demanda. Por parte de los abogados del hombre que había sido su padre en términos legales hasta esa prueba de paternidad, aseguran que nunca ha existido ningún tipo de oposición.

Que su representado, según los abogados Carmen Sánchez y Luis Ángel Marcen,  mantuvo una relación de pareja con la demandante durante 8 años y hasta 2022. Que supo que ella estaba casada cuando fueron a inscribir al pequeño en el Registro Civil de Zaragoza.

Al no saber que había estado con otro hombre, con el que estaba casada, dice esta defensa, reconoció como hijo suyo al menor, y "actuó junto con su familia como padre del mismo incluso después de la separación de la pareja en junio de 2022". 

Una paternidad que, finalmente, ha vuelto a recaer en el hombre con el que la protagonista y madre del pequeño, estaba casada. Ahora queda ver como se resuelve porque, aunque la parte demandante niega que el demandado pasase pensión alguna al que pensaba que era su hijo, su defensa asegura que lo hacía. Una historia rocambolesca con una prueba de paternidad que ha supuesto una sorpresa para todos, dando a esta historia un giro totalmente inesperado.

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