¿A qué se dedica Pinaform? La empresa de platos, vasos y cubiertos de un solo uso
El avance de la economía circular en Aragón cuenta con uno de sus ejemplos recientes en Pinaform, una compañía ubicada en Pina de Ebro (Zaragoza) especializada en la fabricación de vajilla desechable. La empresa participa en el proceso de adjudicación de ayudas del Perte de Economía Circular, gestionado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, mediante un proyecto que plantea la producción de envases alimentarios elaborados a partir de plástico reciclado procedente de botellas usadas. Con esta iniciativa, la firma aspira a una financiación pública de 2,5 millones de euros.
La propuesta fue examinada este jueves por el delegado del Gobierno en Aragón, Fernando Beltrán, durante una visita a las instalaciones. En su recorrido por la planta, pudo conocer la tecnología y el plan industrial con el que la compañía pretende avanzar hacia procesos más sostenibles. Según explican desde Pinaform, la empresa (activa desde 2015) ha decidido reforzar su estrategia de diversificación mediante el uso de PET reciclado para la fabricación de bandejas y envases transparentes aptos para el contacto con alimentos. El objetivo es integrar la mayor parte del ciclo productivo dentro de la propia instalación, utilizando como materia prima el plástico recuperado de residuos posconsumo.
Beltrán subrayó, tras finalizar la visita, que Pinaform se encuentra plenamente alineada con los principios de la economía circular. Señaló que la empresa está desarrollando proyectos que encajan con el modelo productivo hacia el que se orientan las políticas de sostenibilidad promovidas por el Gobierno de España. En este sentido, recordó que el Plan de Recuperación ya ha movilizado en Aragón alrededor de 2.800 millones de euros, con actuaciones que abarcan desde grandes inversiones, como las vinculadas al sector del automóvil conectado, que han beneficiado a la planta de Stellantis en Figueruelas, hasta iniciativas impulsadas por compañías de menor tamaño, como la ubicada en Pina de Ebro, que cuenta con una plantilla de 42 trabajadores.
El delegado insistió en que el proyecto presentado por Pinaform ejemplifica la capacidad de pequeñas y medianas empresas para desarrollar acciones de transformación industrial con impacto en su entorno. A su juicio, disponer de 2,5 millones de euros de apoyo permitiría consolidar un modelo que se ajusta a las prioridades marcadas por la transición ecológica, al fomentar la reutilización de materiales y reducir la dependencia de recursos vírgenes.
En el conjunto del sector, la iniciativa de Pinaform forma parte de una convocatoria más amplia de ayudas destinada específicamente a la industria del plástico. En total, diez empresas aragonesas dedicadas a esta actividad han sido propuestas para recibir subvenciones que suman 13,7 millones de euros. Beltrán indicó que, además de los fondos asignados al Perte de Economía Circular, que ha destinado 19 millones de euros en la comunidad, la línea dirigida al sector del plástico ha añadido otros 13,5 millones para reforzar la transición hacia modelos productivos más sostenibles.
El representante del Gobierno destacó que la combinación de estos instrumentos financieros persigue un doble efecto: impulsar la modernización de las empresas y contribuir al equilibrio territorial. Según afirmó, la distribución de ayudas entre proyectos de distintos tamaños favorece que los municipios aragoneses retengan población, especialmente entre las generaciones más jóvenes, al disponer de oportunidades laborales asociadas a actividades industriales innovadoras y con perspectiva de futuro.