El pueblo de Aragón que es un ejemplo a seguir para todos los lugares de la España Vacía

Perales del Alfambra, en Teruel, logra superar los 300 habitantes gracias a la creación de empleo, servicios de calidad y vivienda asequible, convirtiéndose en un modelo para la España Vacía.

Perales de Alfambra ./ Comarca de Teruel
Perales de Alfambra ./ Comarca de Teruel

En plena provincia de Teruel, Perales del Alfambra se ha convertido en un símbolo de esperanza para la España rural. Este pequeño municipio, enclavado en la comarca de la Comunidad de Teruel, ha logrado algo que parecía imposible hace apenas unos años: superar los 300 habitantes después de décadas de descenso demográfico.

Este hito, alcanzado en 2025, no es fruto del azar. Detrás hay una estrategia clara, impulsada por su Ayuntamiento y apoyada por el compromiso de sus vecinos. Trabajo, planificación y visión de futuro son los pilares sobre los que se ha levantado este modelo de éxito rural que hoy se mira con admiración desde otros puntos de la España Vacía.

Empleo y servicios, las claves del resurgir

El motor de este renacimiento ha sido, ante todo, el empleo local. La instalación de una planta del grupo Huevos Guillén, dedicada a la producción avícola, ha supuesto una auténtica revolución económica para el municipio. Con más de 70 empleos directos, la empresa no solo ha fijado población, sino que ha atraído a nuevas familias, revitalizando la economía local y generando un efecto multiplicador sobre otros sectores.

A esta apuesta por el trabajo se suma una decidida política de servicios públicos y calidad de vida. Perales del Alfambra dispone hoy de consultorio médico, farmacia, supermercado, guardería, piscina climatizada, gimnasio, instalaciones deportivas y conexión a internet de alta velocidad. Todo ello contribuye a que vivir en este municipio no signifique renunciar a las comodidades que se encuentran en una gran ciudad.

Como afirma su alcalde, Pedro Polo, “aquí no falta nada que haya en una capital, pero con la tranquilidad y la cercanía de un pueblo”.

La vivienda, un reto convertido en oportunidad

Uno de los mayores desafíos para frenar la despoblación rural es el acceso a la vivienda. Perales del Alfambra ha afrontado este reto con políticas activas de suelo municipal para promover nuevas viviendas asequibles destinadas a jóvenes y familias. Paralelamente, se han rehabilitado casas vacías que estaban en desuso, dándoles una segunda vida y facilitando la llegada de nuevos residentes.

Gracias a estas medidas, cada vez más personas deciden establecerse en el municipio atraídas por la calidad de vida, los precios accesibles y el entorno natural.

Un crecimiento sostenido y planificado

La recuperación demográfica del pueblo no ha sido repentina, sino fruto de una planificación constante. En 2019, Perales del Alfambra rozaba mínimos históricos, con apenas 264 habitantes censados. Sin embargo, seis años después, la cifra ha ascendido a 303 vecinos. Este crecimiento ha devuelto vitalidad a las calles, ha llenado las aulas y ha reactivado el tejido social y cultural.

El caso de Perales del Alfambra no es aislado. En los últimos años, más de la mitad de los municipios turolenses han experimentado ligeros incrementos de población, un dato que rompe con décadas de tendencia descendente y que demuestra que, con las políticas adecuadas, la repoblación rural es posible.

El modelo Perales del Alfambra

El éxito de Perales del Alfambra se explica por una combinación de factores que han funcionado de manera coordinada. La generación de empleo local y estable ha sido esencial para fijar población, mientras que la existencia de servicios públicos sólidos garantiza una calidad de vida equiparable a la de entornos urbanos. A ello se suma una política de vivienda asequible que ha permitido atraer a nuevas familias, junto con una gestión municipal constante y comprometida, basada en la cercanía y en la planificación a largo plazo.

Para su alcalde, la receta es sencilla pero requiere perseverancia: “Nada se consigue sin trabajo ni sin pelear cada día. El futuro se construye desde el esfuerzo colectivo”.

Un ejemplo para la España Vacía

El logro de Perales del Alfambra trasciende sus límites municipales. Representa un modelo de éxito replicable para muchos pueblos que aún luchan por sobrevivir en la España interior. Su experiencia demuestra que, con iniciativa local, colaboración institucional y una visión centrada en las personas, la despoblación no es un destino inevitable.

Hoy, este pequeño pueblo turolense demuestra que el medio rural puede ser sinónimo de progreso, innovación y calidad de vida. Perales del Alfambra ha pasado de ser un punto más en el mapa de la España Vacía a convertirse en un faro que ilumina el camino hacia el renacimiento rural.

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