El propietario de Mas de Cebrián pide medidas cautelares contra el despliegue renovable en su entorno
La mercantil Masía Mas de Cebrián, S.L., titular del Hotel Mas de Cebrián en Puertomingalvo (Teruel) y cuyo propietario es el empresario Salvador Arenere, ha interpuesto un recurso contencioso-administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) por varios proyectos eólicos y fotovoltaicos agrupados bajo la denominación “Clúster del Maestrazgo” que están perjudicando al impacto turismo de la zona. En el escrito, la empresa solicita la suspensión cautelar de las resoluciones impugnadas.
Según la demanda, el paquete de infraestructuras renovables produciría un grave impacto ambiental y paisajístico en una de las áreas naturales más valiosas de la provincia, con afecciones a espacios protegidos de la Red Natura 2000 y a hábitats de interés comunitario.
La recurrente sostiene además que se ha vulnerado el derecho a la participación pública, y que las administraciones han otorgado autorizaciones con modificaciones sustanciales respecto del diseño original sin someterlas a una nueva evaluación ambiental, lo que, a su juicio, invalidaría el procedimiento.
El TSJ de Madrid ha admitido a trámite los recursos, que siguen su curso procesal. Por el momento no hay resolución sobre el fondo ni sobre las medidas cautelares solicitadas.
El núcleo del conflicto: paisaje, turismo y seguridad jurídica
Para Masía Mas de Cebrián -y su propietario Salvador Arenere-, el despliegue previsto en el Clúster del Maestrazgo “amenaza el principal activo económico de la zona: el turismo rural vinculado a la calidad paisajística, el cielo nocturno y la tranquilidad del entorno”. La empresa subraya que su actividad “depende directamente de esos valores” y pide evitar daños irreversibles mientras el tribunal decide.
En el plano jurídico, la demanda cuestiona la motivación de la utilidad pública —requisito clave para la DUP— y la manera en que se han agrupado y reconfigurado las instalaciones eléctricas. “Si se introducen cambios sustanciales (trazados, potencias, ubicaciones, líneas de evacuación), debe existir una nueva evaluación ambiental y una información pública real y efectiva”, argumentan.
Un hotel con sello Starlight y reconocimientos oficiales
El Hotel Mas de Cebrián abrió sus puertas hace cinco años y se ha posicionado como un alojamiento de referencia en el Maestrazgo turolense. Es el primer establecimiento de Levante y Aragón con certificación de la Fundación Starlight, distintivo que reconoce cielos oscuros idóneos para la observación e interpretación astronómica —en España lo ostentan solo una docena de alojamientos—.
El proyecto también ha recibido la Medalla al Mérito Turístico del Gobierno de Aragón, y forma parte de la Red de Sellado del Salvoconducto del Camino del Cid, además de contar con el sello Bikefriendly, que acredita servicios y equipamientos específicos para ciclistas. Estos sellos de calidad apuntalan la tesis de la empresa: su propuesta de valor se apoya en paisaje, biodiversidad y cielos limpios, atributos que —teme— podrían verse mermados con un corredor de aerogeneradores y líneas de alta tensión en las inmediaciones.
Lo que se pide al tribunal: frenar ahora para decidir después
La solicitud de medidas cautelares busca que el TSJM congele temporalmente los efectos de las autorizaciones (AAP, AAC y DUP) mientras se resuelve el contencioso.
El test de cautelares exige al tribunal ponderar tres elementos: la apariencia de buen derecho (fumus boni iuris), el peligro en la demora (periculum in mora) y el equilibrio de intereses (públicos y privados).
En la práctica, el debate enfrentará el interés general de la transición energética —y los plazos asociados a la financiación y a los puntos de conexión— con la protección del medio ambiente y la actividad económica local basada en el turismo.
Si el tribunal rechaza la suspensión cautelar, los proyectos podrían avanzar en obra mientras se litiga el fondo; si la concede, quedarán paralizados hasta sentencia o hasta una eventual modificación del escenario (garantías, rediseños, condiciones).
Un pulso que va más allá de un hotel
El caso se inscribe en un debate creciente en Aragón y en toda España: cómo y dónde desplegar renovables a gran escala equilibrando la necesidad de producir energía limpia con la conservación del territorio y el desarrollo de economías rurales basadas en el paisaje.
En el Maestrazgo, un espacio de alta sensibilidad ambiental y baja densidad poblacional, la aceptación social depende cada vez más de diseños medidos y cautelosos.
Masía Mas de Cebrián defiende que su acción legal no es un “no a las renovables”, sino un llamamiento a un despliegue ordenado, con garantías ambientales y participación pública robusta. Los promotores, por su parte, insisten en que los proyectos cuentan con DIA favorable y que el marco estatal y autonómico otorga cobertura a su tramitación.





