El 'no' al Cluster del Maestrazgo resuena en Teruel: "No puede ser que seamos siempre una tierra de sacrificio"

Ayer, sábado 2 de marzo, una multitudinaria protesta contra el proyecto eólico del Clúster llenaba la Plaza San Juan de Teruel
Varias personas en Teruel durante una concentración convocada por Teruel Existe, con el apoyo de Aliente, con el lema ‘Salvemos el Maestrazgo. ¡Teruel así no!’ para rechazar la construcción del macroproyecto de energías renovables Clúster Maestrazgo. - Javier Escriche - Europa Press
Varias personas en Teruel durante una concentración convocada por Teruel Existe, con el apoyo de Aliente, con el lema ‘Salvemos el Maestrazgo. ¡Teruel así no!’ para rechazar la construcción del macroproyecto de energías renovables Clúster Maestrazgo. - Javier Escriche - Europa Press

La Plaza San Juan de Teruel ha sido el epicentro este sábado de una multitudinaria protesta contra el macroproyecto eólico del Clúster del Maestrazgo. Convocados por Teruel Existe y respaldados por diversas plataformas ciudadanas, los manifestantes han alzado la voz contra la instalación de 122 aerogeneradores de 200 metros de altura en un enclave protegido y de gran valor natural.

BAJO EL LEMA ‘SALVEMOS EL MAESTRAZGO’

Los asistentes, procedentes de distintos puntos de la provincia y también de Castellón, han defendido la preservación del territorio con pancartas y lemas como "No queremos ser pasto de placas y molinos" o "El campo para las vacas, no para las placas". La protesta ha comenzado con una representación simbólica titulada "Se te ha metido un molino en los ojos (y no ves el desastre)", con la que han querido denunciar el impacto visual y ambiental del proyecto.

Ernesto Romeo, portavoz de Teruel Existe, ha manifestado que esta movilización es un "golpe sobre la mesa" para evitar que el Maestrazgo se convierta en una "tierra de sacrificio" para el sector energético. Según Romeo, la instalación de estos aerogeneradores supone una amenaza directa para el turismo y el desarrollo sostenible de la zona, además de un "daño irreversible" para la biodiversidad. "Si esto estuviera ocurriendo en Ordesa, nadie lo permitiría", ha señalado.

RESISTENCIA VECINAL Y OPOSICIÓN AL PROYECTO

Entre los manifestantes también se encontraban representantes de municipios afectados, como María Buj, concejal de Fortanete, quien ha lamentado que la implantación de aerogeneradores podría afectar gravemente a la ganadería, la economía local y el valor de las viviendas. Por su parte, Ainhoa Gascón, consejera comarcal en la Comarca del Maestrazgo, ha criticado la falta de transparencia en la tramitación del proyecto, afirmando que los vecinos han sido informados de manera fragmentada y sin participación real en las decisiones.

Las organizaciones ecologistas también han advertido de las consecuencias del megaproyecto. José Antonio Gil, de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, ha alertado de su impacto en uno de los corredores ecológicos más importantes del Sistema Ibérico. Desde Apudepa (Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés), Belén Boloqui ha insistido en la necesidad de una planificación energética que respete los valores medioambientales y patrimoniales del territorio.

LAS CIFRAS DEL MACROPROYECTO

El Clúster del Maestrazgo contempla la instalación de 20 parques eólicos con una potencia total de 882 megavatios, convirtiéndose en el mayor proyecto eólico de España y uno de los más grandes del mundo. En total, la infraestructura ocuparía 72.000 hectáreas, con 173 kilómetros de líneas de alta tensión y 327 kilómetros de caminos y carreteras.

La empresa responsable, Copenhagen Infrastructure Partners (CIP), ha defendido que el proyecto permitirá abastecer de electricidad a 570.000 hogares al año y generar miles de empleos, aunque los vecinos y colectivos contrarios alertan de que su coste ambiental y social es demasiado alto.

A pesar de la fuerte oposición, las obras están programadas para comenzar en marzo, lo que ha llevado a los manifestantes a reafirmar su compromiso de continuar la lucha. "No nos rendimos", ha asegurado Romeo, convencido de que la batalla no ha terminado y que aún se puede frenar la ejecución del proyecto.

El conflicto en el Maestrazgo refleja una problemática creciente en muchas zonas rurales de España, donde la implantación masiva de proyectos energéticos renovables choca con la preservación del entorno y los modos de vida tradicionales. La falta de planificación y consenso con las comunidades afectadas ha convertido esta cuestión en un debate abierto entre sostenibilidad y conservación del territorio.

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