Nuevo descuento por sorpresa en el IRPF para sueldos de hasta 20.000 euros: ¿cómo conseguirlo?
El Gobierno ha aprobado este martes en el Consejo de Ministros una nueva deducción fiscal en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) destinada a proteger el poder adquisitivo de los trabajadores con salarios más bajos. La medida permitirá aplicar una rebaja de hasta 591 euros a quienes perciban el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en 2026 y beneficiará también, de forma decreciente, a las rentas salariales que se sitúen hasta los 20.000 euros brutos anuales.
La decisión busca evitar que la subida del SMI —fijado para 2026 en 17.094 euros anuales— quede parcialmente neutralizada por el efecto del impuesto. Aunque los perceptores del salario mínimo recuperarán las retenciones practicadas en sus nóminas al presentar la declaración de la renta en 2027, la nueva deducción amplía el beneficio a quienes cobran algo más que el mínimo legal.
La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha explicado que la corrección pretende evitar los llamados “errores de salto”, es decir, que sueldos ligeramente superiores al mínimo tributen a tipos marginales desproporcionados. La deducción será íntegra —hasta 591 euros— para quienes cobren el SMI y se irá reduciendo progresivamente hasta los 20.000 euros anuales, en función de la situación familiar del contribuyente y de la comunidad autónoma de residencia.
A modo de ejemplo, un trabajador soltero y sin hijos que perciba 17.094 euros brutos en 2026 pasará a tributar al 0% en IRPF, frente al 2,1% que soportó en 2025 con un salario equivalente. En el caso de una retribución de 20.000 euros, el tipo efectivo podría situarse en torno al 6%, frente al 8,9% que se aplicaría sin la actualización de la deducción, según estimaciones a la espera del texto definitivo.
Hasta 2024, Hacienda elevó el mínimo exento de IRPF en paralelo a los incrementos del SMI. Sin embargo, en 2025 el Gobierno optó por no modificar el mínimo —fijado en 15.876 euros anuales— y acordó una bonificación específica tras el debate interno con el Ministerio de Trabajo. Ese mismo esquema se repite ahora sin polémica pública.
Según datos aportados por Hacienda, las rebajas fiscales aplicadas en los últimos cuatro años a las rentas más bajas han tenido un coste de 11.160 millones de euros y han beneficiado a casi diez millones de contribuyentes. La asociación de técnicos del Ministerio, Gestha, estima que la nueva deducción tendrá un impacto presupuestario de unos 200 millones de euros. No obstante, al tratarse de una deducción vinculada a rentas del trabajo, pensionistas y desempleados podrían quedar al margen, como ya ocurrió el año anterior.
La aprobación llega en un contexto de tensión con la patronal. El Ejecutivo defiende que la medida reparte el coste de la subida del SMI entre empresas y arcas públicas, mientras que desde el Gobierno se ha criticado a la CEOE por no sumarse al acuerdo. El debate sobre la tributación del salario mínimo y su cuantía, según Montero, “son dos debates distintos”, aunque en la práctica han ido de la mano en las últimas negociaciones.