El éxito silencioso y arrollador sin mirar el reloj de los hermanos Alfaro (Podoactiva)
La historia de éxito de Podoactiva y de los hermanos Víctor y Javier Alfaro es un ejemplo de perseverancia, innovación y amor por el trabajo bien hecho. Lo que comenzó como una pequeña consulta de 20 metros cuadrados en el Coso Bajo de Huesca en 1994, se ha convertido en una red de clínicas reconocida a nivel mundial por sus avanzados estudios biomecánicos y tratamientos personalizados.
Víctor Alfaro, en una reciente publicación en LinkedIn, tras anunciarse el premio Empresa Familiar 2025, reflexionó sobre este recorrido: "Cuando comenzamos nuestra andadura en esa pequeña consulta del Coso Bajo de Huesca, difícilmente podríamos imaginar que la vida nos tenía reservados tantos momentos buenos.
Sin ninguna duda, creo que las claves han sido estar muy bien acompañados desde el principio (empezando por el equipo de casa) y la suerte de haber encontrado en el camino a grandísimos profesionales que son todos y cada uno de los que componen la familia Podoactiva. Este reconocimiento y todos los que nos han dado a lo largo de nuestra carrera es para todos y cada uno de ellos".
Innovación y compromiso como pilares del crecimiento
Podoactiva se distingue por su compromiso con la innovación. Desde sus inicios, la empresa ha evolucionado constantemente en la tecnología que utiliza para ofrecer tratamientos personalizados a sus pacientes. Durante sus primeros años, la compañía se dedicó principalmente a ampliar la cobertura de servicios en la provincia de Huesca, especializándose progresivamente en estudios biomecánicos de la marcha y en el desarrollo de plantillas personalizadas.
El primer gran logro de Podoactiva llegó en 2004, cuando se hizo cargo de la Unidad de Podología y Biomecánica de la Clínica Quirón de Zaragoza, un servicio que sigue en funcionamiento hasta hoy.
Los primeros tratamientos se realizaban con moldes de escayola que captaban la forma del pie de los pacientes. Sin embargo, la evolución tecnológica fue constante. De esos moldes primitivos, Podoactiva pasó a analizar la pisada con escáneres 3D disponibles en el mercado. Sin embargo, el problema de estos dispositivos era que al pisar sobre una superficie rígida, el pie se aplastaba y los datos obtenidos no eran óptimos.
Ante esta limitación, Podoactiva desarrolló su propio sistema de escaneo 3D basado en la pisada sobre una membrana elástica que recoge la forma natural del pie. Esa imagen es captada por un láser y se genera un archivo 3D que permite un análisis mucho más preciso.
Además, la compañía creó su propio software para diseñar plantillas personalizadas según las necesidades específicas de cada paciente y desarrolló un sistema robotizado para la fabricación de estas plantillas.
Tecnología punta al servicio de la salud
A lo largo de los años, Podoactiva ha seguido evolucionando e incorporando tecnología de vanguardia. En la actualidad, la empresa utiliza impresión 3D de alta gama, nanotecnología, Inteligencia Artificial que asiste en el diseño, y un sistema de producción avanzado con tecnología RFID que permite una trazabilidad perfecta de cada dispositivo fabricado.
"Todos los reconocimientos hacen mucha ilusión, pero cuando los reconocimientos te los dan en casa todavía más. Porque la gente de casa es quien realmente te conoce. Siempre nos hemos sentido totalmente queridos y respetados. Por supuesto, este premio lo tenemos que compartir con los verdaderos protagonistas de nuestra historia que son todos y cada uno de los pacientes que han confiado en nosotros a lo largo de todos estos años", añadió Víctor Alfaro en su reflexión.
Los hermanos Alfaro atribuyen su éxito al hecho de haber disfrutado siempre de su trabajo, sin preocuparse por mirar el reloj. La pasión por lo que hacen y el compromiso con la innovación constante han permitido a Podoactiva crecer y consolidarse en un sector altamente competitivo.
De ser un pequeño proyecto local en Huesca, Podoactiva se ha convertido en un referente en el ámbito de la podología y la biomecánica, con productos y servicios que han llegado a más de 30 países. Su éxito demuestra que la innovación, el trabajo en equipo y la dedicación pueden convertir un sueño pequeño en un proyecto global.

