Ibercaja Gestión crece un 6,7% y supera los 27.500 millones en patrimonio gestionado
Ibercaja Gestión eleva su patrimonio un 6,7% en el primer semestre y capta 1.600 millones, impulsada por nuevos fondos, más partícipes y el interés por productos de renta fija.
Ibercaja Gestión, la firma de gestión de activos del grupo financiero aragonés, ha cerrado el primer semestre de 2025 con un crecimiento del 6,7% en su patrimonio bajo gestión, alcanzando un volumen total superior a los 27.500 millones de euros. La cifra consolida su posición en el panorama nacional y se traduce en un avance de ocho puntos básicos de cuota de mercado, hasta el 6,55%, según ha comunicado la entidad en un encuentro con medios.
El empuje viene sustentado en buena parte por aportaciones netas de casi 1.600 millones de euros, lo que supone duplicar el volumen captado en el mismo periodo del año anterior. A esta cifra se suman las revalorizaciones de mercado, que han generado un rendimiento medio del 0,75% en los fondos gestionados, así como la entrada de 7.400 nuevos partícipes, elevando el total de clientes a casi 260.000.
LOS INVERSORES BUSCAN CERTIDUMBRE EN MEDIO DE LA TORMENTA
La directora general de Ibercaja Gestión, Lily Corredor, ha destacado que este primer semestre ha estado marcado por una elevada volatilidad, en buena parte impulsada por la guerra comercial desatada por Estados Unidos en abril, lo que ha llevado a los inversores a buscar vehículos de bajo riesgo y gestión activa.
"Estamos absolutamente contentos con el resultado", ha señalado Corredor, subrayando la preferencia de los clientes por productos de renta fija y carteras conservadoras, en un contexto de incertidumbre y búsqueda de estabilidad.
NUEVOS FONDOS ADAPTADOS AL MOMENTO
Entre las novedades más relevantes del periodo figura el lanzamiento de dos nuevos productos: ‘Ibercaja Cartera Conservadora’ e ‘Ibercaja Diversificación’, dirigidos a perfiles primerizos o inversores que priorizan activos de bajo riesgo. Ambos refuerzan la estrategia de la gestora de ampliar su abanico de soluciones adaptadas a contextos de alta incertidumbre y tipos de interés en descenso.
Además, Corredor ha destacado la integración del equipo de banca privada en la toma de decisiones de inversión, lo que mejora la propuesta de valor y las sinergias internas de la compañía.
UNA VISIÓN MACRO MÁS PRUDENTE PARA EL SEGUNDO SEMESTRE
Por su parte, la directora de inversiones, Beatriz Catalán, ha delineado el escenario macroeconómico para la segunda mitad del año, marcado por una volatilidad mayor de la prevista, que ha puesto a prueba la resistencia del mercado y de los gestores.
Catalán ha defendido la gestión activa como herramienta para navegar en entornos inciertos y ha subrayado la importancia de mantenerse invertido para no perder las fases de recuperación bursátil, como las vistas en los últimos meses.
Respecto a la evolución global, la firma prevé un crecimiento económico moderado, respaldado por el consumo privado, el repunte de los salarios y la baja tasa de desempleo. En EE. UU., han recortado sus previsiones del 2% al 1,3%, descartando la recesión, aunque sí esperan un repunte puntual de la inflación en el tercer trimestre por el efecto de los nuevos aranceles.
TIPOS DE INTERÉS, DIVISAS Y OPORTUNIDADES SECTORIALES
Ibercaja Gestión prevé dos recortes de tipos por parte de la Reserva Federal antes de fin de año, mientras que el Banco Central Europeo podría efectuar una o incluso dos bajadas adicionales, respaldado por una inflación contenida y un crecimiento débil.
La depreciación del dólar podría impulsar los beneficios empresariales estadounidenses, mientras que en Europa, el fortalecimiento del euro podría tener el efecto contrario. En este contexto, Catalán ha mostrado preferencia por activos de alta calidad y crecimiento, destacando sectores como tecnología, finanzas, infraestructuras y salud, mientras que se mantienen más cautos con automoción y lujo, por su sensibilidad al ciclo económico.
En cuanto a renta fija, la firma se decanta por bonos de duración media y calidad ‘investment grade’, con especial atención al crédito estadounidense, en un rango que sitúa el bono americano a 10 años en el entorno del 4,5% y el ‘bund’ alemán cerca del 2,5%.

