Los conductores pagarán 4.000 millones en un impuesto que varía hasta un 900% según la ciudad
Este año, el global de los conductores españoles abonará cerca de 4.000 millones de euros a sus ayuntamientos en concepto del Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM), de acuerdo con un informe elaborado por la asociación Automovilistas Europeos Asociados (AEA). Este tributo, en vigor desde hace 35 años como sustituto del antiguo impuesto de circulación —popularmente conocido como “el numerito”—, se ha convertido en una fuente clave de financiación para las haciendas locales, generando unos ingresos anuales estimados en 3.900 millones de euros.
El importe a pagar depende de varios factores técnicos del vehículo: la potencia fiscal en los turismos, la cilindrada en las motocicletas, y el peso o el número de asientos en camiones y autobuses. Todo ello bajo una tarifa mínima regulada a nivel estatal, con excepción de Navarra y el País Vasco, que aplican sus propias normativas forales.
No obstante, la legislación actual otorga a los ayuntamientos la posibilidad de duplicar esas tarifas mínimas, lo que ha dado pie a grandes desigualdades. Según el informe de AEA, 7 de las 52 capitales de provincia aplican ya ese recargo máximo.
Asimismo, la ley contempla bonificaciones de hasta el 75% en función del tipo de combustible o características del motor, y permite exenciones para vehículos históricos o con más de 25 años de antigüedad. Estas medidas se introdujeron tras una modificación legislativa impulsada por AEA en 1999.
LOS PARAÍSOS FISCALES SOBRE RUEDAS
Desde AEA advierten que esta facultad discrecional de los ayuntamientos ha generado lo que califican como “paraísos fiscales” dentro del territorio nacional. Municipios con fiscalidad reducida que atraen la matriculación masiva de vehículos, en especial de flotas de alquiler o renting, y que generan agravios comparativos entre conductores.
Las diferencias son notables: un conductor en San Sebastián paga un 49% más que uno en Madrid y hasta un 158% más que otro en Santa Cruz de Tenerife. Pero si la comparación se hace con uno de los 25 municipios con los IVTM más bajos del país, el coste puede ser nueve veces inferior.
TARIFAS EN MOVIMIENTO
Este año, cinco capitales han encarecido sus tarifas para turismos: Ávila, Cuenca, Pamplona, Soria y Vitoria. En cambio, Castellón, Córdoba y Huesca han aplicado rebajas. La mayoría de las capitales mantienen las tarifas del año anterior, aunque algunas, como las siete que ya aplican el máximo permitido, llevan años sin modificar sus importes.
AEA denuncia la existencia de diferencias de hasta el 900% entre ciudades del mismo país, y cita entre los más caros a San Sebastián, Vitoria, Bilbao, Barcelona, Gerona, Tarragona, Ciudad Real, Valladolid o Santander. En el lado opuesto, los más económicos son Melilla, Ceuta, Zamora, Palencia, Badajoz, Cáceres o Jaén.
LA ESTRATEGIA DE EMPRESAS DE RENTING
El fenómeno de los “paraísos fiscales” en el IVTM se ha visto favorecido desde la desaparición del indicativo provincial de las matrículas en septiembre del año 2000. Esta medida permitió a muchas empresas con grandes flotas centralizar la matriculación en municipios con impuestos más bajos, sin necesidad de que el vehículo operara en ese lugar.
Casos extremos se dan en Madrid o Cataluña, donde localidades como La Hiruela, Patones o Rajadell ofrecen tarifas siete u ocho veces más baratas que las de las capitales regionales. Estas ventajas fiscales explican por qué pequeñas poblaciones albergan ahora oficinas y sedes de compañías dedicadas al alquiler de vehículos o leasing, a pesar de tener pocos habitantes o infraestructura.

