¿Qué hacer con tu dinero en tiempos de incertidumbre y aranceles?
El mercado ha dado un giro completo en los primeros meses de 2025. Si el año pasado fue Wall Street quien cerró en positivo, muy por delante de Europa gracias a la fortaleza de las grandes tecnológicas y la fiebre por la inteligencia artificial, ahora el panorama es muy distinto. Mientras que el Nasdaq Composite acumula una caída cercana 8% en lo que va de año y el S&P 500, del 4%, los mercados europeos están mostrando un mejor comportamiento, con rentabilidades que superan el 10% en Alemania, Italia y España.
Desde Abante, entidad independiente de asesoramiento financiero y gestión de activos, explican que el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca ha traído más ruido e incertidumbre, algo con lo que los mercados financieros no conviven muy bien. Las tensiones comerciales han vuelto a ocupar un papel protagonista con la imposición de nuevos aranceles por parte de Estados Unidos y la respuesta de otros países, lo que ha generado volatilidad y ha afectado a distintos sectores.
En bolsa, por primera vez en mucho tiempo, los únicos tres sectores que han terminado en negativo en febrero y que acumulan pérdidas en el año son los que incluyen a las grandes tecnológicas: tecnologías de la información, servicios de comunicación y consumo discrecional.
En este contexto, muchos inversores se preguntan qué hacer con su dinero. ¿Deben reducir su exposición al mercado o, por el contrario, aprovechar las caídas para invertir más? ¿Es el momento de tomar decisiones de inversión o es mejor esperar? Álvaro Lana, director de Abante en Zaragoza, lo tiene claro: "Es en estos momentos cuando más valor tiene contar con un asesoramiento financiero sólido y una estrategia de inversión bien definida. La clave no está en reaccionar al mercado, sino en tomar decisiones alineadas con nuestras circunstancias y objetivos personales".
EL MERCADO PASA MÁS TIEMPO EN POSITIVO QUE EN NEGATIVO
Aunque la incertidumbre puede generar inquietud y llevar a los inversores a tomar decisiones irracionales y emocionales, la historia demuestra que los mercados tienden a recuperarse. Según un estudio de Hartford Funds, en los últimos 91 años los mercados han estado en positivo el 77% del tiempo.
Estos datos reflejan la importancia de mantener una visión a largo plazo y evitar tomar decisiones basadas en el aquí y ahora. "Si tu situación personal y necesidades no han cambiado, es fundamental permanecer invertido. Entrar y salir del mercado en momentos de incertidumbre puede conllevar una menor rentabilidad a largo plazo”, explica Lana.
En este sentido, añade que la clave para capear los vaivenes del mercado es tener una estrategia de inversión global y diversificada por distintos tipos de activos, sectores, áreas geográficas y estilos de gestión: “Se trata de construir una cartera equilibrada y a la medida, teniendo en cuenta los activos cotizados como los fondos de inversión, las inversiones alternativas, la inversión en inmobiliario y las participaciones empresariales”.
Se trata de diversificar para cumplir con el popular dicho de: “No hay que poner todos los huevos en la misma cesta”. Pero antes de eso, como recuerda el director de Abante en Aragón, el primer paso para tomar buenas decisiones de inversión es pensar en nuestros propios objetivos personales: ¿para qué estoy invirtiendo realmente? ¿Qué quiero hacer con ese dinero? ¿Cuál es mi proyecto biográfico?
“Antes de recomendar una cartera o un producto de inversión, hablamos con el cliente para comprender muy bien su situación personal y qué es lo que realmente le preocupa, además de tener en cuenta su horizonte temporal, perfil de riesgo, necesidades de liquidez y objetivos financieros. No todas las personas quieren lo mismo. Tenemos clientes que, por ejemplo, quieren invertir para comprarse una casa y hay otros que quieren generar un patrimonio para asegurar el futuro y el legado de su familia. La estrategia en estos casos debe ser distinta”, explica Lana.
Pero, aunque la estrategia de inversión sea distinta, el componente emocional suele ser el mismo para todos. En momentos de más incertidumbre como el actual, es habitual que los inversores se dejen llevar por la sensación de seguridad cuando los mercados suben y, al contrario, que actúen con miedo en momentos de caídas, lo que puede llevar a tomar decisiones impulsivas que no encajen con sus objetivos a largo plazo. Por eso, es fundamental entender que los mercados cambian constantemente y que la rentabilidad no es lineal.
“Hay que mantener la calma y pensar si tus objetivos personales y tu situación han cambiado o si, por ejemplo, ha surgido una necesidad inmediata de liquidez. Si todo sigue igual, quizás la mejor decisión es no hacer nada en la cartera, aunque mi recomendación siempre es recurrir a un asesor financiero que ayude a contextualizar cómo influye el comportamiento del mercado en tus inversiones y si hay que reposicionar la cartera”, sostiene Lana.
La clave, como explica Abante, es contar con un asesoramiento financiero centrado en las necesidades de las personas, en sus objetivos personales, familiares, profesionales y en lo que realmente les importa. Porque invertir es, sobre todo, una cuestión de confianza y acompañamiento.