Santiago Niño Becerra, economista: “España no necesita un AVE, ni por distancias ni por economía”
España cuenta con una de las redes de Alta Velocidad Española (AVE) más extensas del mundo, convertida en símbolo de modernización y conectividad. Sin embargo, el economista Santiago Niño Becerra ha puesto en cuestión esa apuesta al asegurar que “España no necesitaba el AVE”, ni por razones de distancia ni por potencia económica, y que una red de “velocidad alta” habría sido suficiente.
Un modelo cuestionado desde su origen
Según Niño Becerra, la estrategia ferroviaria española priorizó la construcción de líneas de alta velocidad sin desarrollar de forma equilibrada el conjunto del sistema ferroviario. A su juicio, el país apostó por infraestructuras de gran impacto visual y político, pero no necesariamente ajustadas a las necesidades reales de movilidad y desarrollo económico.
El economista sostiene que la red se diseñó bajo criterios más próximos al marketing político que a la eficiencia técnica o financiera. En su análisis, España no posee ni las distancias ni la dimensión económica que justificarían una red de alta velocidad tan extensa como la actual.
Déficit en cercanías y transporte de mercancías
Una de las críticas centrales de Niño Becerra es que la inversión en alta velocidad ha dejado en segundo plano otros servicios esenciales, como las redes de cercanías y media distancia, que concentran una mayor demanda diaria por parte de los ciudadanos.
Además, subraya el escaso peso del transporte ferroviario de mercancías en España en comparación con otros países europeos. Esta carencia, según apunta, evidencia un desequilibrio estructural en la planificación del sistema ferroviario, que habría priorizado el transporte de pasajeros de larga distancia frente a la logística industrial y comercial.
Costes millonarios y debate sobre rentabilidad
La construcción de líneas de alta velocidad ha supuesto inversiones multimillonarias a lo largo de las últimas décadas. Aunque han permitido reducir tiempos de viaje entre grandes ciudades, el economista cuestiona si el retorno económico compensa el esfuerzo presupuestario realizado.
En este sentido, plantea que una red ferroviaria más orientada a velocidades intermedias y con mayor capilaridad territorial podría haber ofrecido una solución más adecuada a las necesidades del país, con menores costes y mayor eficiencia global.
Más que un tren: una reflexión sobre el modelo económico
Las declaraciones de Niño Becerra trascienden el debate técnico sobre infraestructuras. Para él, la apuesta por el AVE es un ejemplo de cómo determinadas decisiones estratégicas en España se han tomado priorizando el impacto político inmediato frente a la planificación económica a largo plazo. El economista considera que el debate sobre la alta velocidad debería centrarse ahora en cómo optimizar el sistema existente, reforzar los servicios más utilizados y equilibrar las inversiones futuras.
Mientras la red de AVE continúa ampliándose y consolidándose como uno de los grandes proyectos de infraestructura del país, la reflexión de Niño Becerra reabre una discusión de fondo: si España necesitaba realmente una red de alta velocidad de esta magnitud o si existían alternativas más acordes con su realidad territorial y económica.