Hasta 150 km/h en autopista: este país europeo ya lo aplica y España lo empieza a probar en la AP-7
En Europa, la velocidad máxima en autopistas siempre ha sido motivo de debate. Mientras países como Alemania permiten tramos sin límite, otros han endurecido sus restricciones en los últimos años.
Sin embargo, en 2025, República Checa ha dado un paso más allá al convertirse en el primer país de la Unión Europea en legalizar tramos de autopista a 150 km/h, una medida que ha generado expectación y también controversia.
República Checa, pionera en Europa
Desde el verano de 2025, los conductores checos pueden circular hasta 150 km/h en un tramo de 60 kilómetros de la autopista D3, entre Tábor y České Budějovice. No obstante, no se trata de una autorización generalizada, sino de un proyecto piloto que depende de las condiciones de tráfico y meteorología.
El sistema funciona con paneles electrónicos que actualizan la velocidad máxima en tiempo real. Si el tráfico es fluido y el clima acompaña, el límite sube a 150 km/h. En caso contrario, se mantiene en 130 km/h, que es la normativa estándar en la mayor parte de Europa.
España también lo ensaya, pero con inteligencia artificial
Aunque en España el límite máximo sigue fijado en 120 km/h, ya se están dando pasos para probar la viabilidad de los 150 km/h. En la autopista AP-7, cerca de El Vendrell (Cataluña), funciona desde este año una prueba pionera que permite superar el límite en determinados momentos.
La novedad es que este sistema no depende solo de paneles de tráfico, sino de un programa de inteligencia artificial que evalúa múltiples factores en tiempo real: densidad de vehículos, visibilidad, climatología e incluso patrones de conducción.
Cuando el algoritmo determina que la seguridad no se ve comprometida, la velocidad máxima se eleva hasta 150 km/h. Si se detecta cualquier riesgo, vuelve automáticamente al límite habitual.
Contrastes en Europa
Mientras la República Checa y España exploran la posibilidad de elevar el límite, otros países europeos avanzan en la dirección opuesta.
En Países Bajos, tras años con tramos de 100 km/h, algunos sectores han recuperado los 130 km/h, pero sin previsión de ampliarlo más. Y en Suiza, se estudia aplicar un límite de solo 80 km/h en horas punta a partir de 2026, con el objetivo de reducir emisiones y mejorar la fluidez del tráfico.
Los defensores de los 150 km/h argumentan que los vehículos actuales cuentan con mejores sistemas de seguridad y frenado que hace dos décadas, y que en condiciones óptimas es posible aumentar la velocidad sin elevar de forma significativa el riesgo de accidentes.
Por el contrario, detractores de la medida recuerdan que el factor humano sigue siendo decisivo y que una mayor velocidad puede multiplicar la gravedad de los siniestros. Además, se apunta al mayor consumo de combustible y emisiones contaminantes como un factor a tener en cuenta, especialmente en un contexto de transición ecológica en la movilidad.

