El Supremo prohíbe a Ábalos salir del país y le obliga a comparecer en 15 días
El Tribunal Supremo impone medidas cautelares a José Luis Ábalos en el caso Koldo, restringiendo su movilidad mientras avanza la investigación por corrupción
El Tribunal Supremo ha impuesto medidas cautelares al exministro de Transportes, José Luis Ábalos, en el marco de la investigación por el caso Koldo. El magistrado Leopoldo Puente ha decidido retirarle el pasaporte, prohibirle salir de España y obligarle a comparecer cada 15 días en la Secretaría de la Sala Penal del Tribunal.
La decisión se produce tras la segunda comparecencia de Ábalos, quien acudió al Supremo ya sin la inmunidad parlamentaria que le protegía en diciembre. En esta nueva declaración, el exministro reiteró su inocencia, negando cualquier implicación en la adjudicación irregular de contratos públicos.
El juez ha determinado que estas restricciones son "plenamente proporcionadas", ya que limitan su libertad de movimiento de manera mínima, pero garantizan que no pueda sustraerse a la acción de la justicia. A pesar de que ninguna de las acusaciones ha solicitado prisión preventiva, el magistrado considera que existen indicios suficientes para mantener la investigación abierta.
EL PATRIMONIO DE ÁBALOS Y SU VINCULACIÓN CON EL CASO KOLDO
Uno de los puntos clave de la investigación ha sido el patrimonio del exministro. En su declaración, Ábalos explicó la existencia de un terreno en Perú registrado a su nombre, el cual, según su versión, pertenece a una fundación para el desarrollo. Alegó que dicha fundación no tenía personalidad jurídica y, por lo tanto, no podía figurar como propietaria del terreno, por lo que su nombre apareció en los documentos legales.
Además del terreno en Perú, Ábalos afirmó que solo posee una vivienda en Valencia y un local en la misma finca, desmintiendo informaciones que apuntaban a la existencia de más propiedades. También negó tener cuentas bancarias en el extranjero y aseguró que sus ingresos provenían exclusivamente de su sueldo como ministro, diputado y de algunos alquileres que ya no percibe.
La investigación del caso Koldo sigue avanzando, con la sospecha de que Ábalos pudo haber facilitado la adjudicación de contratos públicos a cambio de comisiones en plena pandemia. En esta presunta trama de corrupción también estarían implicados su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama.
EL JUEZ INDAGA SOBRE LAS RELACIONES DE ÁBALOS CON OTROS IMPUTADOS
Otro de los temas abordados en la declaración ha sido su presunta relación con dos pisos alquilados por Víctor de Aldama en los que, supuestamente, Ábalos, Koldo García y el actual ministro Ángel Víctor Torres se reunían con "señoritas". Ante estas acusaciones, Ábalos ha negado cualquier implicación, asegurando que no recuerda haber estado en esos inmuebles y que le parece "inverosímil" que haya frecuentado la zona donde se ubican.
Además, el magistrado Puente le ha preguntado por un chalet en Madrid que De Aldama habría alquilado para la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez. Ábalos ha rechazado cualquier vinculación con la propiedad y ha afirmado que nunca se alojó en ese lugar. El exministro sí ha confirmado que en enero de 2020 estuvo en el aeropuerto de Barajas cuando el avión de Delcy Rodríguez aterrizó en Madrid, pero ha asegurado no recordar con quién subió a la aeronave.
REACCIONES POLÍTICAS Y FUTURO DEL CASO
El caso Koldo ha generado una fuerte reacción en el ámbito político. Desde el Partido Popular han exigido explicaciones sobre la trama de corrupción, mientras que desde el PSOE han intentado desmarcarse de la figura de Ábalos.
Por su parte, el exministro ha denunciado la existencia de filtraciones a la prensa, asegurando que está sufriendo un juicio mediático. Sin embargo, el juez Puente le ha reprochado su actitud, recordándole que él mismo ha concedido entrevistas a los medios.
Con la investigación en curso, se espera que en las próximas semanas el Tribunal Supremo analice nuevas pruebas y testimonios, lo que podría suponer un giro en el caso. La clave estará en determinar hasta qué punto Ábalos jugó un papel activo en la adjudicación de contratos públicos bajo sospecha de corrupción.

