Ábalos se desmarca del ‘caso Cerdán’: “Me utilizaron, soy el imbécil de todo esto”
El exministro José Luis Ábalos rompe su silencio y se desvincula de la trama de mordidas, señalando a Santos Cerdán y Koldo como responsables y denunciando su aislamiento por parte del PSOE.
A pocos días de comparecer ante el Tribunal Supremo, el exministro socialista José Luis Ábalos ha roto su silencio sobre el escándalo que salpica al PSOE por presuntas comisiones ilegales en la adjudicación de obras públicas. En una entrevista en la Cadena SER, el que fuera secretario de Organización del partido ha lanzado duras acusaciones contra Santos Cerdán y su exasesor Koldo García, a quienes responsabiliza de haberlo "utilizado" en una trama de corrupción que, según asegura, se gestó antes de que llegaran al Ministerio de Transportes.
“Soy un gilipollas. El imbécil de todo esto”, ha confesado Ábalos visiblemente afectado. Asegura que tanto Cerdán como Koldo “penetraron en el Ministerio con una dinámica previa de corrupción en Navarra” y que fue presionado para influir en contrataciones. Sin embargo, niega tajantemente haber cobrado comisiones o haber participado en ninguna financiación ilegal del PSOE.
Las grabaciones y el disco duro
Respecto a las grabaciones que le vinculan directamente con posibles mordidas, Ábalos dice no reconocerse en ellas y alega que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ya tiene en su poder los documentos clave desde el registro en el domicilio de Koldo. Sobre el disco duro que intentó ocultar la mujer que le acompañaba durante el registro de su propia casa, sostiene que en él solo había conversaciones personales y estratégicas, incluso con el presidente Sánchez y ministros, así como con periodistas.
Críticas a Sánchez y al PSOE
El exministro no ha escatimado críticas hacia Pedro Sánchez, a quien acusa de haberlo "maltratado" políticamente. “El PSOE me aisló”, ha dicho, lamentando que mientras a él se le apartó con rapidez, Cerdán ha contado hasta ahora con el respaldo del partido.
La declaración judicial de Ábalos, prevista para este lunes, promete tensar aún más la cuerda del Ejecutivo, especialmente tras la dimisión del navarro Ramón Alzórriz, número dos del PSN, por el empleo de su pareja en Servinabar 2000, empresa vinculada a la trama y propiedad en un 45% de Cerdán. Aunque el propio Alzórriz niega irregularidades, el hecho ha agrandado las sombras sobre el entorno socialista en Navarra.
Una crisis que salpica de lleno al PSOE
La comparecencia de Ábalos y Koldo ante el Supremo, seguida por la de Santos Cerdán el miércoles, amenaza con dar un nuevo vuelco a una crisis interna que ya genera fisuras entre los socios de Gobierno. Mientras el PSOE intenta circunscribir el escándalo a estas tres personas, partidos como Compromís, Més per Mallorca o Chunta Aragonesista plantean su continuidad en Sumar y en el respaldo parlamentario a Sánchez, con el futuro de la legislatura en el aire.
El “caso Cerdán”, lejos de cerrarse, se complica por momentos. Y las palabras de Ábalos, lejos de despejar las incógnitas, añaden un nuevo ingrediente a una trama con implicaciones políticas de primer nivel.

