¿Por qué hay banderas negras en las playas del País Vasco?

En total, este año se han repartido 48 banderas en todo el territorio nacional
Hondarribia, País Vasco
Hondarribia, País Vasco

La costa del País Vasco ha vuelto a ser señalada por sus problemas medioambientales en el último informe elaborado por Ecologistas en Acción. En su edición de 2025, la organización ha otorgado un total de cuatro Banderas Negras a distintas zonas costeras del territorio vasco, dos en cada una de las provincias litorales: Vizcaya y Guipúzcoa. Estas distinciones no son motivo de celebración, ya que destacan los puntos más conflictivos en términos de contaminación, agresiones al entorno natural o proyectos que, según los ecologistas, comprometen la salud del litoral.

Cada año, Ecologistas en Acción publica su informe anual sobre el estado del litoral español, en el que se asignan dos banderas negras por cada provincia costera. Estas se otorgan teniendo en cuenta dos factores: la contaminación y la mala gestión ambiental. En total, este año se han repartido 48 banderas en todo el territorio nacional.

En Vizcaya, una de las áreas señaladas es el entorno del Superpuerto de Bilbao, que ha sido considerado uno de los focos más importantes de contaminación industrial del norte de la península. El informe advierte del impacto negativo derivado del tráfico de mercancías, la actividad portuaria intensiva y los planes de expansión de las instalaciones. Los ecologistas alertan de que estas dinámicas generan emisiones y vertidos que afectan tanto al agua como a la biodiversidad marina.

La segunda bandera negra vizcaína ha sido asignada a la reserva de la biosfera de Urdaibai. En este caso, el motivo principal es la polémica en torno al proyecto Guggenheim Urdaibai, promovido por diversas instituciones. Según el informe, esta iniciativa urbanística podría alterar hábitats sensibles como humedales protegidos y zonas de especial valor ecológico. La propuesta ha generado una fuerte oposición social y científica por su potencial impacto sobre un entorno natural considerado estratégico para la conservación ambiental.

En Guipúzcoa, la preocupación se centra en la macrogranja marina de atún rojo que se plantea instalar frente a las costas de Getaria, a unos 6,6 kilómetros de la línea de costa. Ecologistas en Acción cuestiona el proceso de evaluación ambiental al que ha sido sometido el proyecto, y subraya los posibles efectos negativos de su puesta en marcha: vertido de residuos, modificación del ecosistema marino y dependencia de alimentación artificial para los ejemplares criados. A pesar de las numerosas alegaciones presentadas por organizaciones científicas, ecologistas y vecinales, el proyecto continúa en fase de tramitación.

La última bandera negra en el País Vasco ha recaído sobre la bahía de Txingudi, un espacio natural transfronterizo entre Irún (España) y Hendaia (Francia), situado en el estuario del río Bidasoa. En este caso, el informe denuncia la pérdida progresiva de hábitats intermareales, esenciales para aves migratorias y diversas especies acuáticas. Entre las causas señaladas figuran la expansión urbanística, la construcción de infraestructuras ferroviarias y la ausencia de medidas efectivas de conservación.

A nivel general, el documento de Ecologistas en Acción pone de relieve una serie de problemas comunes a todo el litoral español. Entre los criterios utilizados para conceder estas banderas se encuentran el vertido de aguas residuales, la destrucción de ecosistemas costeros, el urbanismo ilegal y la acumulación de basuras. La organización sostiene que la persistencia de estas situaciones se debe, en gran medida, a la falta de compromiso político y a las presiones económicas que dificultan la protección de los espacios naturales.

Las banderas negras no implican sanciones ni medidas legales, pero buscan llamar la atención sobre los riesgos que enfrenta el litoral y presionar a las administraciones para que adopten soluciones eficaces.

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