Los barones del PP piden un proyecto no condicionado a Vox y cierran filas con Feijóo como líder
El Partido Popular enfila su camino hacia el Congreso Nacional que se celebrará del 4 al 6 de julio con un proyecto propio, sin dependencias ideológicas de Vox, y un cierre de filas en torno al liderazgo de Alberto Núñez Feijóo. Así lo han expresado varios presidentes autonómicos del PP este lunes, tras la Junta Directiva Nacional convocada para activar formalmente el cónclave.
El encuentro ha servido para escenificar la unidad interna y la confianza de los territorios en Feijóo como líder del partido y, según apuntan, como próximo presidente del Gobierno. Una de las claves de ese camino es la elaboración de la ponencia política, el documento que marcará la línea ideológica del partido en los próximos años. Entre los encargados de su redacción figuran el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y el andaluz Juanma Moreno, junto a la eurodiputada Alma Ezcurra y la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca.
Mañueco ha insistido en que el PP debe reafirmarse como una formación con valores "reconocibles", citando la defensa de la libertad, la igualdad y la estabilidad institucional. "Tenemos que ser nosotros mismos y actualizar lo necesario al siglo XXI", ha señalado, reivindicando un partido “de amplia base” capaz de aglutinar mayorías. Sobre cómo captar votantes de Vox, ha evitado referirse directamente a pactos, pero ha insistido en que el PP debe presentar un proyecto con personalidad propia y diferenciado.
Desde Aragón, el presidente Jorge Azcón ha valorado positivamente la participación de Chueca en la redacción de la ponencia, destacando la importancia de que se escuchen “todas las sensibilidades territoriales”. Preguntado por si el documento debe abordar las relaciones del PP con formaciones nacionalistas como PNV o Junts, Azcón ha sido claro: “La ponencia tiene que centrarse en los problemas reales de los ciudadanos”.
El murciano Fernando López Miras ha remarcado que el PP “tiene su propia hoja de ruta” y ha defendido que no existen sectores duros o blandos dentro del partido, sino una apuesta unánime por la unidad. También se ha mostrado partidario de revisar aspectos como las primarias, siempre desde la responsabilidad y con el objetivo de mejorar.
Sobre este punto, el presidente gallego, Alfonso Rueda, ha evitado posicionarse de forma explícita, aunque ha mostrado su respaldo al proceso de debate abierto y a los encargados de la ponencia, a quienes ha ofrecido su colaboración.
Carlos Mazón, presidente de la Generalitat Valenciana, ha calificado como “necesario” el Congreso extraordinario, aunque ha optado por no pronunciarse sobre su exclusión del equipo redactor de la ponencia. Su presencia en la Junta Directiva ha sido especialmente significativa, tras varios meses centrado en la gestión autonómica tras los efectos de la dana.
El PP comienza así la cuenta atrás hacia un Congreso que se presenta como una cita clave para reforzar el liderazgo de Feijóo y definir con claridad el rumbo del partido, con una apuesta firme por la unidad interna y un mensaje claro: el proyecto del PP es autónomo y con vocación de mayoría.


