Cambio sorpresa de la Ley: enfermeros y fisioterapeutas recetarán medicamentos
El Consejo de Ministros ha dado luz verde al anteproyecto de Ley de los Medicamentos y Productos Sanitarios, una iniciativa que introduce cambios relevantes en el marco legal vigente desde 2015. Uno de los aspectos más destacados es la ampliación de la capacidad prescriptora a nuevos perfiles profesionales sanitarios, como enfermeros y fisioterapeutas, además de otorgar nuevas funciones a los farmacéuticos en situaciones específicas.
Esta modificación legislativa busca modernizar el entorno regulador de los medicamentos en España, actualizarlo conforme a los desafíos actuales del sistema sanitario y aplicar aprendizajes derivados de la experiencia vivida durante la pandemia. Según ha detallado la ministra de Sanidad, Mónica García, la reforma tiene como objetivos clave reforzar la autonomía estratégica, asegurar reservas sanitarias esenciales y contribuir a la sostenibilidad del sistema nacional de salud.
Una de las principales novedades consiste en permitir que profesionales como enfermeros y fisioterapeutas puedan prescribir ciertos fármacos dentro de sus competencias. Hasta ahora, la facultad de prescripción estaba reservada únicamente a médicos, odontólogos y podólogos. Para ello, se procederá a modificar el Real Decreto 954/2015, que regula la indicación, uso y autorización de dispensación de medicamentos por parte de enfermeros. Asimismo, se desarrollará el marco normativo aplicable a los fisioterapeutas para definir con claridad los límites y condiciones de esta capacidad prescriptora.
En paralelo, el texto contempla un cambio en el papel de los farmacéuticos en caso de desabastecimiento de medicamentos. Con la nueva normativa, estos profesionales podrán sustituir el fármaco originalmente recetado por otro equivalente, siempre que esté incluido en una lista oficial de medicamentos intercambiables. Esto evitará que el paciente tenga que regresar al centro de salud para obtener una nueva receta en situaciones de falta de suministro.
Además, la reforma apuesta por la prescripción de medicamentos en función de su principio activo, lo que permitirá una mayor racionalización en el uso de recursos. En este contexto, el farmacéutico deberá proporcionar la opción de menor coste disponible dentro de una agrupación de productos con precios homogéneos. No obstante, el usuario tendrá la posibilidad de elegir una marca distinta dentro de ese rango de precios o incluso fuera de él, abonando la diferencia si opta por una alternativa más cara.
Otro punto relevante del anteproyecto es la creación de la categoría de "medicamento de primera prescripción", una medida destinada a facilitar el acceso continuado a tratamientos crónicos o recurrentes, permitiendo su obtención directamente en la farmacia sin necesidad de una nueva consulta médica.
También se introduce un nuevo modelo para la regulación de precios de referencia, denominado “precios seleccionados”. A diferencia del sistema actual, que fija un precio único para todos los medicamentos equivalentes, esta fórmula propone una horquilla de precios dentro de la cual los productos serán financiados íntegramente por el Sistema Nacional de Salud. Las compañías farmacéuticas podrán presentar sus propuestas dos veces al año, y la administración seleccionará aquellos medicamentos que garanticen suministro a un precio competitivo.
La ministra García ha resaltado que este sistema más flexible permitirá una mayor competencia entre medicamentos innovadores, genéricos y biosimilares, rompiendo con la rigidez del modelo actual y fomentando la diversidad en la oferta.
Asimismo, se contemplan medidas específicas para garantizar el suministro de medicamentos considerados estratégicos. La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) podrá intervenir en procesos de fabricación, distribución e incluso establecer condiciones económicas especiales para mantener en el mercado estos fármacos esenciales. También se prevé que el Gobierno pueda adoptar acciones extraordinarias para asegurar el acceso a estos productos en situaciones críticas, como emergencias sanitarias de carácter europeo.
El texto también incorpora mecanismos que faciliten la llegada anticipada de medicamentos innovadores con valor añadido para determinados colectivos, mediante procedimientos de financiación provisional mientras se adopta una decisión definitiva.
En cuanto a la intención inicial de reducir el copago farmacéutico para las rentas más bajas, este apartado no ha sido incluido finalmente en el anteproyecto presentado. Sanidad ha indicado que esta medida está siendo revisada en coordinación con otros ministerios y no descarta que pueda incorporarse durante el proceso de tramitación parlamentaria o en futuras revisiones del texto.


