El cambio obligatorio en todas las viviendas de España en 2030: son malas noticias para los propietarios

A partir de 2030, la UE obligará a renovar todas las viviendas españolas con baja eficiencia energética, afectando sobre todo a los hogares más antiguos para reducir consumo y emisiones.

El cambio obligatorio en todas las viviendas de España en 2030: son malas noticias para los propietarios ./ Fotocasa
El cambio obligatorio en todas las viviendas de España en 2030: son malas noticias para los propietarios ./ Fotocasa

Las nuevas medidas de eficiencia energética impulsadas por la Unión Europea transformarán el parque inmobiliario español en los próximos años. A partir de 2030, todas las viviendas con clasificación energética baja deberán someterse a renovaciones para mejorar su rendimiento y reducir su consumo. El objetivo es claro: elevar como mínimo todas las casas afectadas a la clase E antes de esa fecha y, para 2033, alcanzar la clase D en la totalidad de las viviendas del país.

En España, esta normativa afectará especialmente a las viviendas antiguas sin medidas de ahorro energético, que representan buena parte del parque inmobiliario. Según datos del Ministerio para la Transición Ecológica, la edad media de las casas españolas es de 43,5 años, lo que significa que muchas fueron construidas antes de que existieran las actuales exigencias energéticas.

Una medida que afecta a toda Europa

España no será el único país obligado a actuar. Todos los Estados miembro deberán renovar las viviendas con una eficiencia inferior a la clase E. El plan europeo busca que, de forma global, se alcance una tasa de renovación energética del 3% anual. En el caso de España, el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) advierte de que solo el 20% de los hogares tienen hoy una calificación superior a la E.

El Gobierno se ha marcado el reto de renovar 1,2 millones de viviendas para 2030. Sin embargo, las cifras actuales reflejan lo ambicioso del objetivo: entre 2021 y 2023 solo se han rehabilitado 102.734 viviendas, según datos del Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España (CSCAE).

Qué casas deberán renovarse

La medida afectará de forma directa a las viviendas clasificadas con las letras F o G. Entre ellas se encuentran las casas construidas antes de 1980, que suelen tener muros sin aislamiento, ventanas antiguas y sistemas de climatización ineficientes. Este tipo de inmuebles consume mucha energía, se enfría rápidamente en invierno, se recalienta en verano y, en muchos casos, presenta problemas de humedad y moho.

Las viviendas sin protección solar en zonas cálidas, como toldos o lamas, también están en el punto de mira, ya que dependen en exceso del aire acondicionado. Por el contrario, disponer de aislamiento térmico exterior (SATE) o fachadas ventiladas puede mejorar hasta un 30% el rendimiento energético.

Asimismo, la renovación de ventanas es uno de los cambios más efectivos: sustituir modelos antiguos por sistemas de doble o triple vidrio con buen sellado y perfiles aislantes puede mejorar la eficiencia en un 30%, además de ofrecer confort acústico y mayor seguridad. También se contemplará la sustitución de sistemas térmicos y electrodomésticos obsoletos, que disparan el consumo eléctrico.

Con esta reforma, la UE pretende que el parque de viviendas no solo sea más eficiente, sino también más confortable, reduciendo las facturas energéticas y la huella de carbono. El reto, sin embargo, será lograr el ritmo de rehabilitación necesario para cumplir con los plazos fijados.

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