El castillo medieval que guarda pinturas de Goya y de el Greco: en un pueblo único
Castilla y León conserva algunos de los conjuntos monumentales más emblemáticos de la historia de España. Entre ellos, destacan varias fortificaciones medievales que han resistido el paso del tiempo y hoy forman parte del patrimonio cultural y turístico de la comunidad. Algunas de estas fortalezas no solo mantienen su arquitectura original, sino que además se han adaptado a nuevos usos culturales y expositivos, ofreciendo al visitante una experiencia completa que combina historia, arte y entorno natural.
Uno de los ejemplos más destacados es el castillo de Pedraza, una joya arquitectónica que se erige en uno de los pueblos más bellos de la provincia de Segovia. Su origen se remonta al siglo XIII, construido sobre los vestigios de fortificaciones romanas y árabes, y reconstruido posteriormente en el siglo XV por la influyente familia de los Herrera. Con el tiempo, pasaría a manos de los Fernández de Velasco, duques de Frías y Condestables de Castilla, quienes dotarían a la fortaleza del aspecto que aún conserva.
El conjunto arquitectónico impresiona por su torre del homenaje, sus muros con cañoneras y la imponente puerta de álamo negro reforzada con hierro. En su interior, las arquerías de medio punto, el escudo de los Herrera y los restos medievales transportan al visitante a otra época. Este lugar no solo fue una estructura defensiva, sino también escenario de hechos históricos relevantes, como la prisión de los hijos del rey Francisco I de Francia, retenidos aquí como rehenes tras el Tratado de Madrid de 1526.
Además de su valor histórico, el castillo de Pedraza ha sido fuente de leyendas. La más conocida es la trágica historia de Elvira y su amante Roberto, un amor imposible que terminó en tragedia. Según la leyenda, sus almas aún vagan por la fortaleza en las noches de verano, envueltas en una misteriosa aureola de fuego.
La historia reciente del castillo está marcada por la figura del pintor Ignacio Zuloaga, quien lo adquirió en 1926 y lo convirtió en su taller y residencia. En una de las torres se instaló su estudio, hoy convertido en museo. Allí se exhiben algunas de sus obras, además de piezas de gran valor artístico como un Cristo de El Greco, un retrato de Goya y varios bodegones flamencos del siglo XVII.
En 2023, la propiedad del castillo pasó a manos de la empresa Teatropolis, liderada por el productor Luis Álvarez y los artistas José Mota y Santiago Segura. Tras una importante rehabilitación, el castillo reabrió sus puertas al público con visitas guiadas que incluyen acceso a zonas inéditas como las mazmorras, salones privados y nuevas salas museísticas. También está previsto que albergue eventos culturales y festivales escénicos.
El recorrido comienza en la entrada principal del pueblo, a través de la única Puerta de la Villa, y continúa por la calle Real hasta la Plaza Mayor, donde se concentraban los festejos populares en la Edad Media. Desde allí, una breve caminata conduce a la fortaleza, considerada una de las siete más destacadas de la provincia de Segovia y ubicada a más de 1.000 metros de altitud, con vistas privilegiadas al Parque Natural de las Hoces del Río Duratón.


