La teoría del ciberataque coge fuerza y el apagón en España durará más horas
El gran apagón que ha dejado sin suministro eléctrico a buena parte de España y Portugal podría tener su origen en un ciberataque, según apuntan distintas fuentes del sector eléctrico a medios nacionales. De hecho, el INCIBE, el Instituto de Ciberseguridad, está investigando un posible ciberataque como causa del apagón generalizado que ha afectado a la práctica totalidad de la España peninsular. Así lo constatan varios medios en referencia a una de las principales tesis del CNI.
Aunque de momento no existe una explicación oficial por parte de Red Eléctrica ni de las principales compañías del país, los expertos consideran improbable que un simple cortocircuito haya provocado la caída total del sistema, ya que los mecanismos de protección permiten normalmente aislar las incidencias locales.
Este medio se ha puesto en contacto con varios expertos en ciberseguridad y todos señalan que es demasiado pronto para sacar conclusiones.
La complejidad de la situación radica en lo que técnicamente se denomina “cero” eléctrico: la caída completa de la red de alta tensión. Recuperar el suministro tras un cero es un proceso lento y complicado que puede tardar entre varias horas e incluso días. La red española está compuesta por más de 300 nodos que Red Eléctrica debe levantar de manera progresiva y secuencial, nodo por nodo.
En algunas zonas de España el suministro eléctrico ha empezado a restablecerse, pero la mayoría del territorio continúa a oscuras. Según las fuentes consultadas, la recuperación depende especialmente de la energía hidroeléctrica, que es más fácil de poner en marcha tras una desconexión total. Las centrales de ciclo combinado y nucleares, en cambio, requieren más tiempo para arrancar y sincronizarse con la red.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha desplazado hasta la sede de Red Eléctrica para seguir de cerca la evolución de los trabajos de recuperación. La empresa, presidida por la exministra Beatriz Corredor, ha activado todos los protocolos de emergencia para intentar restaurar el suministro en el menor tiempo posible. Sin embargo, hasta ahora no han confirmado públicamente la causa del apagón.
Las principales eléctricas del país —Iberdrola, Endesa y Naturgy— también han activado sus respectivos comités de crisis. Aunque siguen de cerca la evolución de los acontecimientos, insisten en que el control de la situación recae exclusivamente en Red Eléctrica, responsable del sistema de transmisión en alta tensión.
Eduardo Prieto, director de Operaciones de Red Eléctrica, ha calificado el apagón como “un hecho excepcional en la historia de España”. En una comparecencia pública, Prieto ha asegurado que ya se ha recuperado parcialmente el suministro en algunas zonas y ha estimado que la normalización total podría tardar entre seis y diez horas.
Mientras tanto, las islas Canarias se han librado del cero eléctrico. Su sistema eléctrico independiente —formado por seis redes aisladas sin conexión con la Península— ha evitado que el gran apagón afectara al archipiélago. Esta desconexión, que durante años fue vista como una desventaja para su desarrollo energético, ha resultado ser en esta ocasión una ventaja decisiva.
A diferencia de Canarias, Baleares sí mantiene una interconexión submarina con la Península, por lo que las islas podrían verse afectadas por las consecuencias del apagón, aunque no en la misma magnitud.
Por ahora, el Gobierno ha instado a la ciudadanía a mantener la calma, restringir el uso de vehículos, evitar saturar los números de emergencia y seguir las instrucciones de los canales oficiales de comunicación, mientras se trabaja contrarreloj para devolver la electricidad a todos los hogares, hospitales y servicios esenciales del país.


