La CNMC llevará a cabo su propia investigación sobre el apagón eléctrico
La presidenta de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), Cani Fernández, ha anunciado una actuación de gran calado tras el grave apagón eléctrico ocurrido el pasado 28 de abril, que afectó a gran parte de la Península Ibérica y tuvo repercusiones en varios servicios esenciales. En este sentido, la CNMC, conocida también como el 'superregulador', ha decidido abrir su propia investigación independiente para esclarecer los hechos que provocaron este colapso del sistema eléctrico.
Según explicó Fernández en su comparecencia ante la Comisión de Economía, Comercio y Transformación Digital del Congreso de los Diputados, el organismo ya ha comenzado los trámites correspondientes y se encuentra recopilando toda la información técnica necesaria con el objetivo de “reconstruir el evento con una precisión técnica suficiente”. Para ello, ya se han emitido requerimientos de datos e información a las distintas partes implicadas.
La presidenta de la CNMC fue clara al advertir que, si del análisis de los hechos se derivan posibles infracciones graves o muy graves, el organismo procederá a incoar los expedientes sancionadores oportunos. En virtud del régimen sancionador vigente, las multas podrían alcanzar hasta los 60 millones de euros, dependiendo de la naturaleza y el impacto de las irregularidades detectadas.
Pero las consecuencias no se limitarían únicamente al ámbito económico. Fernández también indicó que la CNMC tiene la capacidad de adoptar medidas adicionales de gran severidad, como la inhabilitación de operadores o la retirada de autorizaciones administrativas. Además, se contempla la posibilidad de imponer la obligación de restituir daños o indemnizar los perjuicios ocasionados al sistema eléctrico y, por extensión, a los ciudadanos y sectores afectados.
Más allá de las responsabilidades concretas, la CNMC tiene previsto elaborar un informe exhaustivo con conclusiones, recomendaciones y propuestas de actuación. Este informe, según explicó Fernández, no se limitará únicamente al ámbito eléctrico, ya que el apagón provocó serias disrupciones en sectores como las telecomunicaciones, el transporte ferroviario y otros servicios esenciales, todos ellos bajo el ámbito competencial del regulador.
“Vamos a abordar este incidente desde una perspectiva multisectorial”, subrayó Fernández, remarcando que la magnitud del fallo exige una visión integral que contemple la interdependencia entre sectores clave en la vida económica y social del país.
Esta labor de investigación se produce en un momento especialmente complejo para el regulador, ya que coincide con la definición del próximo marco retributivo del sector eléctrico y gasista, que abarcará el periodo 2026-2031. Este proceso es uno de los más relevantes para el futuro del sistema energético nacional, y según apuntó la presidenta, implica una carga de trabajo notable.
A pesar de esta circunstancia, Fernández garantizó que la CNMC mantiene su compromiso firme de cumplir con ambos procesos: tanto con la definición del marco retributivo como con la investigación del apagón. “Sabemos que este análisis nos exige un esfuerzo extraordinario, pero lo afrontaremos con rigor técnico y responsabilidad institucional, a pesar de la limitación de recursos humanos”, concluyó.
Con esta actuación, la CNMC busca no solo depurar responsabilidades, sino también prevenir que se repita un incidente de tal magnitud, reforzando la resiliencia del sistema energético y de los servicios esenciales del país.

