La enfermedad del padre de Lamine Yamal que calla a los que dicen que se droga
Mounir Nasraoui, padre del jugador del FC Barcelona Lamine Yamal, ha decidido romper el silencio y revelar públicamente una dura realidad que lleva tiempo afrontando en silencio. Lo ha hecho a raíz de un comentario ofensivo que recibió durante un directo en Instagram, donde se insinuaba que estaba bajo los efectos de las drogas. Lejos de quedarse callado, respondió con firmeza y con una confesión que sorprendió a muchos: padece epilepsia, una enfermedad crónica que le obliga a tomar cinco medicamentos al día para mantener su salud bajo control.
Nasraoui, visiblemente afectado por los ataques, aprovechó su intervención para reivindicar respeto hacia su situación. "Tengo epilepsia. Tomo cinco pastillas al día. A ver si te doy una como las mías, a ver cómo estás tú". Su mensaje no solo fue una defensa personal, sino también un grito contra la estigmatización de enfermedades invisibles como la suya.
El padre del joven talento del Barça quiso ir más allá. No se limitó a explicar su enfermedad, sino que compartió la vulnerabilidad que ha vivido por culpa de ella. "Me han robado muchas veces por la calle. La gente se aprovecha de mí", reconoció con crudeza, poniendo sobre la mesa una realidad que muchas personas con epilepsia enfrentan en su día a día: el desconocimiento, la desinformación y la falta de empatía.
En medio del revuelo mediático que rodea a su hijo, convertido ya en una de las estrellas emergentes del fútbol español, Nasraoui quiso recordar que Lamine no está solo en su lucha. “Está en el campo luchando por su familia: su padre, su madre, su hermano, su hermana, su abuela”, afirmó con orgullo, reivindicando también el esfuerzo familiar que hay detrás del ascenso meteórico del joven futbolista.
La epilepsia, que afecta a más de 50 millones de personas en todo el mundo, es un trastorno neurológico que se manifiesta en crisis recurrentes debido a alteraciones en la actividad eléctrica del cerebro. A pesar de su alta incidencia, sigue siendo una enfermedad rodeada de estigmas y a menudo malinterpretada, algo que Mounir quiso dejar claro: “Es la primera vez que lo digo. La epilepsia es algo muy grave. En España está muy infravalorada esta enfermedad”.
El caso de Mounir Nasraoui no solo revela una dura batalla personal, también humaniza y dignifica la figura del entorno familiar de los futbolistas, muchas veces idealizado o cuestionado sin razón.


