El lugar de España que gana a Ibiza y Jávea: tiene acantilados y más vegetación

Las costas del país están repletas de playas reconocidas internacionalmente
Playa de Mataleñas. / Turismo de Cantabria
Playa de Mataleñas. / Turismo de Cantabria

España es uno de los destinos turísticos más codiciados del mundo, especialmente cuando se trata de disfrutar del sol y del mar. Las costas del país están repletas de playas reconocidas internacionalmente por su belleza, limpieza y servicios, desde los arenales blancos de las Islas Baleares hasta las calas escondidas de la Costa Brava. Sin embargo, más allá de los destinos más populares como Ibiza o Jávea, existen auténticas joyas naturales que aún no han sido conquistadas por las multitudes y que destacan por ofrecer una experiencia mucho más salvaje, tranquila y conectada con la naturaleza.

Hay una cala en el norte de España que se posiciona como una alternativa perfecta para quienes buscan una escapada lejos de las multitudes. Se trata de la Playa de Mataleñas, una pequeña cala situada en Cantabria, concretamente en las inmediaciones de Santander. Aunque no suele aparecer en los rankings, cada vez más visitantes la consideran una de las mejores playas del país, incluso por encima de los destinos más populares del Mediterráneo.

Lo que hace tan especial a la Playa de Mataleñas es su entorno natural. Está rodeada de acantilados cubiertos de vegetación, lo que proporciona una sensación de aislamiento y tranquilidad difícil de encontrar en otras zonas costeras. El acceso a esta playa requiere un pequeño esfuerzo, hay que bajar una empinada escalinata, lo que probablemente ayuda a preservar su encanto al limitar la afluencia de visitantes. Una vez abajo, la recompensa es un arenal de aproximadamente 230 metros de longitud con arena fina y aguas cristalinas de tonos turquesa que recuerdan al Caribe.

Este enclave también destaca por su valor ecológico. La biodiversidad que se encuentra tanto en el agua como en la superficie es notable. Es habitual ver bancos de peces, algas de diferentes colores y, en ocasiones, aves marinas que sobrevuelan los acantilados. Por ello, Mataleñas se ha convertido en un lugar muy apreciado por los amantes del snorkel y el buceo, ya que permite descubrir un entorno marino rico y bien conservado.

Además, quienes buscan un plan más tranquilo pueden optar por pasear por los senderos que rodean la playa, desde los que se obtienen vistas espectaculares del Cantábrico. Su cercanía a espacios naturales y zonas verdes la convierten en una opción ideal para quienes desean combinar mar, montaña y actividades al aire libre sin alejarse demasiado de la ciudad.

Otra de sus grandes ventajas es la tranquilidad. Incluso en los meses de verano, Mataleñas no suele estar masificada. Esta relativa calma, unida a la belleza del entorno, la convierte en el lugar ideal para quienes buscan unas vacaciones relajadas, sin renunciar a paisajes de postal ni al contacto directo con la naturaleza.

¿Cómo llegar a la Playa de Mataleñas?

La Playa de Mataleñas se encuentra entre Cabo Mayor y Cabo Menor, al norte de Santander. El acceso principal está en la carretera del Faro, S-641, un recorrido escénico que ya de por sí merece la pena por las vistas que ofrece sobre la costa cántabra. Tras dejar el coche en las inmediaciones, solo hay que seguir un camino señalizado hasta la escalinata que baja hasta la playa.

Gracias a su localización, Mataleñas ofrece una combinación perfecta entre naturaleza agreste y cercanía urbana. A escasos minutos en coche del centro de Santander, esta cala es un claro ejemplo de que no hace falta viajar a las islas o al Mediterráneo para encontrar playas de ensueño. De hecho, cada vez más viajeros coinciden: Mataleñas no solo está a la altura de Ibiza o Jávea, sino que, en muchos aspectos, las supera.

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