España, el segundo país europeo con los precios ferroviarios más elevados en comparación con el avión
Greenpeace reclama la eliminación de las subvenciones a la aviación y un sistema más sencillo para la compra de billetes de tren.
Un informe reciente de Greenpeace sitúa a España como el segundo país europeo donde viajar en tren es más caro que en avión, solo por detrás de Francia. El estudio, titulado “Volar barato se paga caro”, analiza 142 rutas en 31 países, incluyendo 19 que conectan con España.
El documento revela que en el 92% de las rutas transfronterizas españolas, el tren cuesta más que el avión. Esto se debe en parte a que muchas conexiones internacionales usan la carísima red ferroviaria francesa y requieren la compra de varios billetes separados, como en la ruta Madrid-París.
La única excepción es la ruta Lisboa-Madrid, que es más barata en tren pero exige al menos dos transbordos, complicando su uso. Por otro lado, cinco de las seis rutas nacionales analizadas tienen tarifas ferroviarias inferiores a las aéreas, incluyendo una notable mejora en la ruta A Coruña-Barcelona.
A nivel europeo, el tren es más barato en el 39% de las rutas internacionales, principalmente en Europa Central y del Este. Sin embargo, en España, Francia y Reino Unido, el tren es más caro en hasta el 95% de las conexiones. Un ejemplo extremo es el trayecto Barcelona-Londres, donde volar cuesta 14,99 euros y el tren 389 euros.
Greenpeace señala que las aerolíneas de bajo coste mantienen precios “artificialmente bajos” gracias a exenciones fiscales y la falta de impuestos sobre el combustible de aviación, mientras que los trenes pagan el IVA y otros costes.
En términos medioambientales, volar produce cinco veces más emisiones de CO2 por pasajero-kilómetro que el tren, y hasta 80 veces más si se compara con trenes eléctricos 100% renovables.
La organización pide a la UE y gobiernos que eliminen las subvenciones a la aviación, simplifiquen la compra de billetes de tren e incrementen la inversión en infraestructuras ferroviarias. Además, propone billetes climáticos asequibles y un sistema de tarifa plana para el transporte público nacional e internacional.
Desde 2023, el informe refleja un aumento del 14% en rutas donde el tren es más barato, gracias a mejores conexiones y menos vuelos ultrabaratos, aunque los trenes nocturnos aún no compiten en precio con los vuelos subvencionados.


